Los Ángeles, 22 Jun (PL) El cineasta estadounidense Woody Allen, confesó que nunca está satisfecho y que detesta todas sus películas, al compararse con un chef de cocina disgustado por la comida que prepara.
El actor se encuentra de visita aquí para promover su última obra A Roma con amor.
Al primer viaje del cineasta de 76 años a la Ciudad Eterna, se estrena el viernes en Estados Unidos, después de haber sido lanzada en Italia en abril de este año. Las salas latinoamericanas la tendrán en cartel la semana próxima y España en julio.
El filme sigue las historias paralelas de varias parejas de personajes, italianos y estadounidenses, con un elenco de grandes actores como Penélope Cruz, Jesse Eisenberg, Ellen Page y Roberto Benigni.
Allen, quien no ha aparecido en ninguna de sus películas desde Scoop, en 2006, también vuelve aquí a la pantalla, en el papel del padre de una joven estadounidense que está a punto de casarse con un italiano.
Durante su estadía en Los Ángeles recordó su filmografía con el humor autocrítico que lo caracteriza.
"Cuando haces un filme, eres como un chef que trabaja en un plato. Tras haber pasado el día picando, cortando y agregando sabores, ya no te dan ganas de comer. Así me siento con las películas", declaró a la prensa.
El cineasta añadió: "trabajo en un filme durante un año. Lo escribo, trabajo con los actores, lo edito, le pongo música y, después, no tengo ningunas ganas de volver a verla".
"Nunca he estado satisfecho y jamás aprecié ninguna de mis películas. Hice la primera en 1968 (Take the money and run), traducida como Robó, huyó y lo pescaron o Toma el dinero y corre) y nunca la volví a ver", aseguró.
A propósito de ello manifestó estar eternamente agradecido al público que aprecia algunas producciones a pesar de su propia decepción. "Para mí, siempre están lejos de ser la obra maestra que estaba seguro de que iba a realizar", consideró.
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