Santo Domingo. Rep. Dom. - 19 de Mayo 2013
Opinión
21 Julio 2012, 03:38 PM, 0 Comentarios
González Tamayo y Sánchez Féliz
Por RAFAEL PERALTA ROMERO

Quizá no esté documentado, pero cuentan testigos que cuando fue elegido candidato a la Vicepresidencia por el Partido Revolucionario Dominicano, el señor Buenaventura Sánchez Féliz declaró que su madre había tenido una revelación, según la cual él había nacido para algo grande, lo cual aquel día comenzaba a realizarse.

Era octubre de 1962. La primera convención del PRD se celebró del 19 al 21 de ese mes y de ella resultó nominado Juan Bosch para la Presidencia con Sánchez Féliz de compañero. Una semana después, el Comité Ejecutivo del PRD emitió un comunicado mediante el cual declaraba irregular la escogencia del candidato a la vice.

Se alegó que Sánchez Féliz no obtuvo los votos suficientes, ya que ganó 155 de los 485 depositados. El doctor Juan Casasnovas Garrido consiguió 154. Para alcanzar la nominación el aspirante debía ganar 243 sufragios. La acción fue fundamentada en el artículo 79 de la Ley Electoral y 88 del Estatuto del PRD vigente entonces.

No obstante los reclamos de Sánchez Féliz, un dirigente fogueado del PRD, se convocó de nuevo a la convención para escoger candidato vicepresidencial. Se realizó el siete de noviembre, con un nuevo element apareció un aspirante que no estuvo en la anterior asamblea, y desde luego fue declarado ganador.

Segundo Armando González Tamayo, un médico de 33 años, obtuvo 148 votos, es decir siete menos de los contados a Sánchez Féliz en la primera convención. Esta vez los delegados fueron 193. Curioso es que Sánchez y Casasnovas obtuvieron 13 votos cada uno. Previamente, el político barahonero había declarado que aceptaría lo que la asamblea dispusiera.

Una vez electo candidato vicepresidencial, González Tamayo declaró que “para mí ha sido una sorpresa este triunfo abrumador y ese cálido respaldo que me han dado mis compañeros. Pondré todos mis esfuerzos en no defraudar al pueblo dominicano ni a los perredeístas que han depositado su confianza en mi persona”.

Juan Bosch se mostró complacido y dijo “Creo que esta asamblea ha elegido a un excelente representante de la juventud dominicana y que todo el partido le prestará su apoyo”, según reseñó El Caribe. Valoró la participación de Sánchez y Casasnovas como demostración de que el PRD “tiene hombres suficientes para elegir entre los mejores”.

Desde luego que a Sánchez Féliz no le agradó el asunto y declaró desde su hogar, pues salió del salón antes de terminar el conteo de los votos, que “oportunamente dirigiré un comunicado a la militancia de mi partido y a la opinión pública”. Y así lo hizo. Dejó constancia de cómo nació en la era pos trujillista la paranoia del Presidente frente al vice. Seguimos el sábado.

En octubre de 1962, el doctor Segundo Armando González Tamayo llevaba cinco años de graduado y no completaba un año y medio de inscrito en el PRD, dado que la comisión organizadora de ese partido llegó al país el cinco de julio de 1961. Era generoso en el ejercicio de la medicina y amaba su profesión más que ser político.

Juan Bosch ya se había peleado con Juan Isidro Jimenes Grullón yno se llevaba bien con Ángel Miolán, artífice de la organización del PRD. No pensó para la Vicepresidencia en Virgilio Mainardi, en cuya casa en Cuba, se fundó el partido en 1939. Tampoco señaló a Ramón Castillo, Nicolás Silfa o Juan Casasnovas Garrido.

El candidato presidencial prefirió a González Tamayo y pretirió a Buenaventura Sánchez. El médico imberteño no era un dirigente con raíces profundas en el PRD.Con él se inició la tendencia predominante a partir de la mitad del siglo XX de escoger candidatos a la Vicepresidencia que no mellen la confianza del número uno.

A Sánchez Féliz se le pidió renunciar paradar paso a la candidatura del joven galeno, con lo cual la dirigencia reconocía su elección. El sureño consideró caprichosa, dictatorial y antidemocrática tal solicitud a la cual se refirió como “exigencia”. Adujo que los miembros del comité ejecutivo decían “sin cesar que de mi parte está la legalidad”.

No pareció justo que en una segunda votación, se permitiera un aspirante que no participó en la primera. Aún más, Sánchez Féliz alegó que una vez retirado Casasnovas, la elección debía recaer sobre él automáticamente. Pero no era éste el pensamiento de Bosch, a quien tal vez punzaba el sueño que tuvo la madre del candidato defenestrado.

Sánchez Féliz defendió pertinentemente su nominación. La víspera de la segunda convención (6-11-62) publicó en espacio pagado una carta explicativa de la “legalidad de su elección”. La firmaba el abogado Rafael Richiez Saviñón, quien precisó que “en esta postura me anima un interés profesional...ajeno a todo propósito partidista”.

“Los que propugnan la irregularidad de su elección para el cargo antes mencionado, alegan que en el cómputo de la votación correspondiente no se produjo la mayoría exigida por el artículo 79 reformado de la vigente Ley Electoral. Disiento de este criterio por las razones siguientes:”. Y citó cuatro argumentos jurídicos queno caben en esta columna.

Consideró ilegal el requerir mayoría absoluta para la elección. Tildó de extemporánea la impugnación. Citó el hecho de que el PRD en un comunicado solicita la renuncia de Sánchez de su nominación. Además adujo que una vez nominado un candidato “se forma un pacto bilateral” entre éste y el partido que lo sustenta” que no se puede romper unilateralmente.

La opinión jurídica sobre la legalidad de la elección de Buenaventura Sánchez Féliz como candidato a la Vicepresidencia de la República, publicada por el doctor Rafael Richiez Saviñón, en el diario La Nación el 6 de noviembre de 1962, no impidió que al día siguiente la convención del Partido Revolucionario Dominicano escogiera para el puesto a Segundo Armando González Tamayo.

No es que las razones aducidas fueran tan fuertes, pero argumentos al fin. En primer lugar juzgó improcedente el requisito de mayoría absoluta y argumentó que eso era válido si sólo concurrieran dos aspirantes a la posición, pero no aplicable “a un caso como el de la especie, en que la votación para un cargo electivo se refiere a varios candidatos”.

Sostuvo que la impugnación a la elección de Sánchez Féliz era extemporánea y “desautorizada moralmente” por el hecho de que ocurría casi al cumplirse el mes de haberse efectuado y no obstante el hecho de que siendo el cómputo de la votación una operación objetiva…”no se advirtió la irregularidad que ahora se aduce para provocar una segunda votación…”

Apuntó que “el criterio que acabo de sustentar está robustecido y confirmado por el tenor de un comunicado que en esta misma fecha ha publicado el PRD en el periódico El Caribe, en el cual se hace notar que se ha solicitado del Sr. Buenaventura Sánchez la renuncia de su nominación para facilitar la segunda convención que se está organizando…”

“Está sobreentendido que cuando se hace referencia a esta renuncia se reconoce implícitamente la regularidad de la elección que favoreció al señor Buenaventura Sánchez Féliz en la circunstancia ya expresada”. Así terminó el literal c) de su exposición el doctor Richiez Saviñón. Y parece un razonamiento muy lógico.

Estos y otros argumentos no fueron suficientes para convencer a la dirigencia perredeísta. González Tamayo contaba con la unción del candidato presidencial, quien definitivamente, no confiaba en Sánchez Féliz.Fue escogido para el segundo en la boleta blanca y elegido para segundo mandatario de la Nación el 20 de diciembre de ese año.

Previo a eso, el nueve de noviembre, el veterano dirigente perredeísta sometió un recurso de impugnación ante la Junta Central Electoral, alegando irregularidades en el proceso. El 21 de ese mismo mes, el organismo falló rechazando la impugnación y validando las candidaturas de Bosch y González Tamayo

La acción hirió profundamente a Sánchez Féliz, quien evidenció su estado de ánimo en un comunicado que dirigió al paísy a la militancia del Partido Revolucionario Dominicano, en el cual hizo referencia a su historial de lucha política ya los pesares de la República Dominicana. Esbozaba sus pasos inmediatos.

  • Compartir en:

Comentarios

Para usted publicar un comentario simplemente escríbalo y presione el botón ENVIAR COMENTARIO. Inmediatamente lo verán miles de personas en más de 120 países que regularmente visitan este periódico. ALMOMENTO.NET no revisa la ortografía ni el texto de los comentarios que escriben sus lectores, por lo que no se hace responsable de los conceptos emitidos en los mismos. En caso de violación a las leyes, suministrará al agraviado o a las autoridades el IP de la computadora desde donde fue escrito el comentario en cuestión. Rogamos a nuestros lectores dar buen uso a esta facilidad de libre expresión que ponemos en sus manos.

 
Refrescar Imagen
Escriba la palabra:
Más Noticias