Los políticos estadounidenses se enfrentan este domingo a un día crucial para las negociaciones encaminadas a prevenir el llamado "precipicio fiscal".
El Congreso debe llegar a un acuerdo antes del martes para evitar fuertes recortes de gastos y aumentos de impuestos que entrarán en vigor automáticamente el 1° de enero.
Si no, los impuestos subirán significativamente para la mayoría de los estadounidenses, lo que hace temer una nueva recesión en EE.UU..
Obama ha propuesto a los republicanos un plan que permitiría que las personas de ingresos medios y bajos sigan disfrutando de los recortes de la era Bush y se mantengan los beneficios para los desempleados.
Hasta ahora la dificultad en llegar a una acuerdo es la negativa republicana a permitir que se acaben los beneficios a las personas de mayores ingresos y el rechazo de los demócratas a considerar recortes de gastos en algunos programas sociales.
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