El 1968 siempre será recordado por sus grandes acontecimientos históricos. Los cientistas sociales jamás han dejado de analizar el llamado '' mayo del 68 francés'', donde los estudiantes hicieron las más contundentes movilizaciones sociales, concitando el apoyo de la sociedad francesa en todos sus niveles. Memorables fueron las manifestaciones de apoyo de las centrales sindicales y lo que comenzó como una trivial protesta estudiantil, terminó con un cuestionamiento profundo a la sociedad francesa y al futuro inmediato de la juventud que reclamaba mejores niveles de vida.
Nadie jamás pensó, que el presidente Charles de Gaulle se iba a ver obligado a disolver la asamblea y luego, tener que convocar a nuevas elecciones como resultado de las grandes presiones recibidas. Pero fue en ese mismo año del 1968, que el mundo presenció el asesinato en Memphis, del gran lider espiritual y defensor de los derechos civiles: Martin Luther King. La ola de violencia desatada es inenarrable y el nombre de su asesino James Earl Ray pasó a ser el más odiado.
Y para que dicho año sea más dramático, el 5 de noviembre, Richard Nixon, gana unas lecciones tan cerradas sobre el candidato demócrata Hubert Humphrey, que obligó a un reconteo de los votos y esa nación tan poderosa se vió al borde de una crisis institucional.
Así de extraordinario fue ese año en el contexto geopolítico, puesto que los acontecimientos ocurridos en Vietnam no se pueden analizar aisladamente.
Pero aún hay más. Fue en ese mismo año de marras, en que el gobierno mexicano de Gustavo Díaz Ordaz, cometió uno de los actos más horrendos, al asesinar en la llamada ''Plaza de las tres culturas'' a cientos de estudiantes. Este acto de barbarie se conoce en la historia de México como la matanza de Tlatelolco.
Sé que algunos de mis lectores estarán pensando, que olvido el fatídico 5 de junio de 1968, en que fue alevosamente asesinado Robert Kennedy, por Sirhan Bishara, mientras buscaba la nominación presidencial por el partido demócrata y que el premio nobel de
literatura John Steinbeck abandonaba el mundo de los vivos, justamente en el mes de diciembre, dejándonos como legado su obra inmortal ''Las uvas de la ira'' Conmovedores fueron todos estos acontecimientos, sin embargo, pienso que el de más alta dimensión histórica, lo constituye, lo que todos llaman con añoranza: ''La primavera de praga, para referirse al intento del líder Alexander Dubcek, de llevar una apertura política en Checoslovaquia. No hubo manera de que se llevara a cabo el socialismo con rostro humano, ni la democratización deseada. La palabra libertad fue borrada con la invasión de casi un millón de soldados soviéticos, más de 2000 tanques y más de 1000 aviones. El pacto de Varsovia se impuso, pero Leónidas Breznev enseñó el verdadero rostro soviético y su espítitu imperialista.
Aquélla primavera de Praga, es el punto de referencia de lo que hoy se llama la Primavera Arabe, simbolizada en los movimientos sociales llevados a cabo en Túnez y Egipto. Las ideas de Stephane Hessel han inyectado rebeldía a la juventud a través de su libro ''Indignaos'' Ahora se espera, que la comunidad internacional detenga el genocidio que ordena el señor Bashar Al Assad en Siria. Y finalmente se me ocurre preguntar: ¿ Quiénes se atreverán a denunciar la doble moral de los Estados unidos y Rusia en este conflicto que denigra la raza humana?
av/am
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