Durante una alocución en el programa “La Respuesta”, que se reproduce por distintos canales de televisión, Castillo se opuso firmemente a que la Policía Nacional siga encargada de reprimir el “micro-tráfico” de drogas. Justificó esta oposición señalando que no hay maneera de controlar la disciplina de una institución que tiene cerca de 30 mil miembros.
“Hemos tenido la comprobación penosa y así lo sabemos de que no pueden ser expuestos a las tentaciones del soborno aun sea para contravenciones de tránsito”, dijo.
Abogó, asimismo, porque haya una “reconcentración” del Consejo Nacional de Drogas y la Dirección Nacional de Control de Drogas, a fin de que estos organismos ajusten sus actuaciones a la ley 5088 del 1988.
Dijo que esta legislación dispuso que la DNCD tiene a su cargo la interdicción, persecución e investigación de todo el proceso de tráfico de estupefacientes, y el Consejo atender los programas de prevención y rehabilitación de los adictos y proponerle al Presidente de la Republica las políticas y enmiendas que se requieran,
Castillo declaró que en el cuatrenio 1986-2000 ése era el diseño que operaba pero a partir de este último año fue variado “en la medida en que Hipólito Mejia y su grupo le dieron tanta cabida a todas esas irregularidades y en la medida en que se produjeron todas esas desastrosas situaciones de criminalización y gansterización de instituciones”