En presencia del presidente de la República, Leonel Fernández, y otros funcionarios civiles y militares, asi como de dirigentes políticos y otras personalidades, el prelado señaló que "todos debemos cooperar en la solución de nuestros problemas en la medida de nuestras posibilidades".
"Los dones que Dios nos da es para ponerlos al servicio de los demás y no para provecho personal", dijo el Obispo, quien instó a los feligreses católicos y a la población en sentido general a pensar en el colectivo, en el bien común y no en el individualismo.
"La madre (virgen de La Altagracia) de todos los dominicanos nos mira y nos protege. Pidamos que desde este santuario proteja al pueblo dominicano", dijo en la misa oficiada. Por otra parte, citando a John F. Kennedy pidió a los munícipes no pensar en "qué puedes hacer tú por mí, sino qué puedo hacer yo por tí".
El mandatario llegó a la Basílica a las diez y 35 de la mañana, en compañía del jefe del Cuerpo de Ayudantes Militares, mayor general Héctor Belisario Medina y Medina.
En la misa estuvieron presentes el candidato presidencial reformista Amable Aristy Castro, así como la primera dama, Margarita Cedeño, los secretarios de las Fuerzas Armadas, Administrativo de la Presidencia y Obras Públicas, teniente general Ramón Antonio Aquino García, Luis Manuel Bonetti y Víctor Díaz Rúa, respectivamente.
También el procurador general de la República, Radhamés Jiménez; jefe de la Policía Nacional, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fernández; el director del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi), Héctor Rodríguez Pimentel; el asesor agrícola del Poder Ejecutivo, Víctor Hugo Hernández; y el secretario general del PRSC, Víctor Gómez Casanova.
El oficio religioso concluyó a las doce y nueve minutos de la tarde, y posteriormente el Obispo y los sacerdotes que le asisteron en la misa saludaron al mandatario. Minutos después, el Presidente, junto a la Primera Dama, hizo reverencia ante la efigie de la Virgen de La Altagracia.