SANTO DOMINGO.- Fue atrapado uno de los cocodrilos que durante más de cinco meses han llevado el pánico a residentes en las inmediaciones de los rÃos Ozama, Isabela e Higüero, del Distrito Nacional.
La captura del reptil se produjo luego que fuera herido de dos balazos en las patas derechas tanto delantera como trasera mientras se encontraba en una charca próxima al río Higüero, en Villa Mella.
Un equipo de biólogos del Parque Zoológico Nacional, encabezado por el doctor Gerald García-Dubuc, examinaba el animal el cual, sin embargo, no sufrió daños en órganos vitales.
Los audaces hombres que lo capturaron exigen una recompensa de RD$10 mil, según reseña el periódico El Nacional en su edición de este martes en la tarde.
El veterinario estimó en aproximadamente siete años la edad del cocodrilo, de sexo macho y unos siete pies de largo. Explicó que por la edad el animal está apto para la reproducción.
Manifestó que extraoficialmente recibieron la información de que vivía en pareja, pero que realizarán una investigación en el lugar donde fue capturado a fin de determinar si existe otro ejemplar.
Explicó que el estado de salud del animal es bueno, lo que indica que se alimentaba bien.
Señaló que cuando termine el proceso de recuperación del animal será integrado al grupo de exhibición que hay en el Parque Zoológico Nacional.
La especie capturada es un cocodrilo americano (Crocodylus acutus) y se unirá a otros siete ejemplares adultos de la misma familia que hay en el Zoológico y otros seis pequeños.
El grupo de captura lo integraron los hermanos Luis Ernesto, Luis Manuel y Luis Franklin Salazar, Emilio Mejía, Gilberto Belén, Roberto Sosa y Jenny Brazobán. Fue recibido por la doctora Elisabeth Skitt.
La historia
La información sobre la presencia de cocodrilos en el río Ozama fue publicada por el vespertino El Nacional el viernes 2 de noviembre de 2007, luego del paso de la tormenta Noel.
Cuando se conoció la noticia por primera vez, el pánico se apoderó de las personas que notaron la presencia de más un cocodrilo en los alrededores de los ríos Isabela y Ozama.
El Nacional asumió la presencia de los cocodrilos en esos ríos como tema de interés general, lo que motivó la intervención de las autoridades del Parque Zoológico Nacional y la Secretaría de Medio Ambiente.
De manera extraoficial se dijo que las autoridades ofrecían una recompensa a la persona que capturara alguno de los cocodrilos, razón por la cual se formaron grupos de jóvenes que se definieron como “caza cocodrilos”. Uno de ellos narró que el lunes en la tarde cuando se bañaban en el río Higüero, uno de ellos observó movimientos extraños y violentos en una charca próxima, por lo que alertó a los demás. Cuando se acercaron al lugar se trataba de un cocodrilo.
Explicó que mientras unos se hicieron de sogas y palos, otros lanzaban piedras al agua para obligarlo a salir a tierra firme.
Dijo que allí se inició una “pelea” que duró varias horas entre el animal y los jóvenes, quienes finalmente lograron capturarlo.