SANTO DOMINGO-. La situación de las presas dominicanas es normal, aseguró este viernes el director del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), Héctor RodrÃguez Pimentel, tras recorrer cada una de ellas y en momentos en que el huracán Ike pierde fuerza y se debilita.
El funcionario dijo que las autoridades del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) se mantienen vigilantes para hacer frente a cualquier contingencia que pueda presentarse.
Entre las presas visitadas por Rodríguez Pimentel y un grupo de técnicos figuran las de Sabaneta, en San Juan de la Maguana; Sabana Yegua, en Azua; Valdesia, en San Cristóbal y Jiguey-Aguacate, en Peravia.
Entre los acompañantes de Rodríguez Pimentel figuraron los técnicos Nelson Oller y Víctor Tavárez, gerente de Operaciones y encargado de Presas del INDRHI, respectivamente, así como Willy Rodríguez, director de la emisora Z-101, la cual mantuvo una cobertura constante durante el recorrido.
Rodríguez Pimentel exhortó a los residentes de las comunidades ubicadas en las zonas de influencia de los embalses mantenerse al tanto de los avisos que emanan de las autoridades de protección civil, a fin de recibir las informaciones adecuadas de primera mano.
Dijo que las autoridades del Comité de Manejo de Presas se mantienen en sesión permanente y observan la situación de los embalses con mucho cuidado, lo que permite anticipar que no habrá sorpresa.
Huracán Ike se debilita
SALVO, EEUU (Reuters) - El poderoso huracán Ike se debilitó levemente el viernes en su avance sobre el Atlántico y amenazaba el sur de Florida, así como la zona productora de petróleo del Golfo de México, mientras se espera que la tormenta tropical Hanna toque tierra en las Carolinas.
Hanna causó la muerte de al menos 136 personas en Haití.
Se espera que Hanna no alcance la mínima Categoría 1 de huracanes cuando llegue a la costa este de Estados Unidos, en algún lugar cerca de la frontera entre Carolina del Norte y Carolina del Sur a tempranas horas del sábado, dijo el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos.
Aún así, las autoridades locales declararon estado de emergencia. Carolina del Norte ordenó una evacuación voluntaria en Outer Banks y campamentos costeros fueron cerrados mientras la octava tormenta tropical de la temporada de huracanes del Atlántico se alejaba de las remotas islas de las Bahamas.
Se emitieron alertas de tormentas desde Georgia hasta Nueva Jersey.