El viernes, policías y encapuchados chocaron dentro del recinto académico con saldo de ocho heridos, entre ellos un oficial del cuerpo.
Los informantes dijeron a la prensa que, además del fusil, las granadas de alto poder explosivo y cócteles Molotov incautados, otras siete armas fueron extraídas del local en el vehículo de un miembro del claustro antes del allanamiento por la seguridad universitaria y la policía.
Acorde con la dirección de la UASD, los disturbios en el perímetro universitario son alentados por "una alta autoridad de la UASD" que, en colusión con otras, demandan un aumento salarial fuera de las posibilidades presupuestarias.
Otras organizaciones estudiantiles de la UASD desmintieron las versiones y dijeron que las manifestaciones fueron convocadas para demandar la mejoría de condiciones de estudio y la rebaja del costo de los pasajes.
A mediados de semana el rector magnífico de la UASD, Franklin García, advirtió en una misiva al presidente Leonel Fernández que en ese centro se gestaban desórdenes. asg/msl