Conforme a estadísticas de la Dirección General de Prisiones, de la cantidad de privados de su libertad por droga, unos 4,000 están en calidad de presos preventivos y 1,900 ya fueron sentenciados por narcotráfico.
El informe destaca, además, que de la población total privada de libertad, 12,545 presos son preventivos (63.6%) y 7,181 son condenados (36.4%).
Del total de los preventivos, el 31.7 % está acusado por el delito de droga, mientras que el 26% de los condenados está sentenciado por esta misma causa.
De las personas privadas de su libertad por droga, 90.6% son dominicanos y 9.4% son extranjeros.
La concentración mayor de internas cumple condenas en los centros de corrección y rehabilitación femeninos de Najayo, en San Cristóbal, y Rafey, en Santiago, que pertenecen al nuevo modelo de gestión penitenciaria. También, varios de los recintos del sistema tradicional cuentan con áreas para alojar a las mujeres.
Apelaciones, excusas, recusación de jueces y el propio Código Procesal Penal dan paso a la salida de procesados por delitos de tráfico, posesión y tenencia ilegal de estupefacientes.
Narcotráfico: el primer delito en gravedad.
En el orden establecido para los delitos graves la violación a la Ley de Drogas constituye el primer en una lista que le sigue en segundo lugar el homicidio 5,345 (27.1%), robo 3,945 (20%), violación sexual 1,500 (7.6%), golpes y heridas 552 (2.8%) y otros delitos 2,484, renglón en los que se incluye la amenaza, falsificación, porte ilegal de armas, sustracción de menores, viajes ilegales, estafa, ley de tránsito y evasión.
De ese total, una gran parte son mujeres que guardan prisión por narcotráfico. Muchas de ellas fueron apresadas por servir de “mulas” para llevar drogas fuera del país.
De la población privada de libertad por asuntos de narcotráfico se encuentran en edades de 18 a 24 años, 26.4%; de 25 a 39 años, 56.2%; de 40 a 59 años, 16.9%, y más de 60 años, 0.5%.
Hace dos años la violación a la Ley 50-88 sobre tráfico y consumo de drogas narcóticas era el tercer delito más cometido. Sin embargo, en la actualidad está en primer lugar, casi a la par con el homicidio, delito por el que más personas eran enviadas a prisión en años anteriores.