La CASC consideró que se hace necesaria la pronta invención de las autoridades de los ministerios Salud Pública, Trabajo, Industria y Comercio y Medio Ambiente, para que se pueda determinar con claridad si la intoxicación que han sufrido cientos de personas se debe o no a los gases que se desprendieron como consecuencia de la explosión que sufrió la caldera de la empresa minera Barrick Gold.
En un documento de prensa la CASC expresa que tiene la sospecha de que la intoxicación que han presentado cientos de personas en la comunidad de Cotuí se debe a los elementos tóxicos que se desprendieron luego de producirse una explosión en la caldera.
Señala que hasta ahora se ha querido decir que estas intoxicaciones se deben a la comida que consumieron ese día, pero lo cierto es que que algunos de los médicos que atendieron a los pacientes intoxicados han dicho que el cuadro clínico incluye irritación de los ojos, inyección conjuntival, nauseas, vértigos, pérdida de la fuerza muscular en las extremidades, pérdida momentánea de la visión, diarreas y comezón de la piel.
vb