PUERTO MONTT.- La mandataria de Chile, Michelle Bachelet, afirmó que la localidad de Chaitén, a diez kilómetros del volcán del mismo nombre, en erupción desde el pasado 2 de mayo, serÃa arrasada en seis minutos si colapsa la columna de cenizas, gases y material sólido incandescente que lo corona.
En el poblado de Alto Palena, donde se reunió con pobladores y desplazados durante un recorrido en helicóptero por la zona, la mandataria precisó que esa es la opinión de los expertos, que evalúan si la Chaitén, que está totalmente vacía, volverá o no a ser habitada.
Explicó que si el material volcánico se expande por ríos y valles, se haría imposible volver a ocupar la ciudad, fundada en 1943 y capital de la provincia de Palena.
Chaitén está prácticamente en el centro del anillo de seguridad de 50 kilómetros establecido en torno al volcán, ante la posibilidad de que la columna ígnea que se mantiene sobre su cráter colapse y se precipite sobre la zona con material a altas temperaturas y a gran velocidad.
Sus más de 4,000 habitantes son poco menos de la mitad de los casi 9,000 pobladores de la provincia que han sido evacuados. Los desplazados, que afrontan un futuro incierto, solicitaron al Gobierno alimentación para los animales y un permiso para regresar a Chaitén a recoger sus pertenencias, pero las autoridades reiteraron que la zona crítica se mantendrá cerrada.
La pasada noche, la mandataria, que cumplió su segunda visita a la zona, anunció un plan de reconstrucción para la provincia y el nombramiento de un delegado presidencial que se hará cargo de la implementación, por un período que puede fluctuar entre “uno y dos años, el tiempo que sea necesario". Anunció la entrega de un bono mensual de manutención, a familias afectadas.
En Santiago, el ministro de la Presidencia, José Antonio Viera Gallo, anunció ayer que el próximo martes el Gobierno dará a conocer el detalle de las medidas, “que tienen que ver con capital de trabajo, asistencia técnica, bonos y la posibilidad de matrícula transitoria o más permanente de los niños”, entre otras cosas.
“Las personas damnificadas tienen la plena garantía, como lo ha expresado la Presidenta, de que el Gobierno no sólo vela por su seguridad sino también por el futuro de sus vidas”, subrayó en una rueda de prensa. En la localidad fronteriza de Futaleufú, a 156 kilómetros al noreste de Chaitén, en la que la lluvia de cenizas ha amainado, efectivos del Ejército argentino llegaron hoy con una máquina purificadora de agua de 2,500 litros por hora de capacidad y con 6,000 litros de combustible para vehículos.
La mandataria de Chile, Michelle Bachelet, afirmó ayer que la localidad de Chaitén, a diez kilómetros del volcán del mismo nombre, en erupción desde el pasado 2 de mayo, sería arrasada en seis minutos si colapsa la columna de cenizas, gases y material sólido incandescente que lo corona.
En el poblado de Alto Palena, donde se reunió con pobladores y desplazados durante un recorrido en helicóptero por la zona, la mandataria precisó que esa es la opinión de los expertos, que evalúan si la Chaitén, que está totalmente vacía, volverá o no a ser habitada.
Explicó que si el material volcánico se expande por ríos y valles, se haría imposible volver a ocupar la ciudad, fundada en 1943 y capital de la provincia de Palena.
Chaitén está prácticamente en el centro del anillo de seguridad de 50 kilómetros establecido en torno al volcán, ante la posibilidad de que la columna ígnea que se mantiene sobre su cráter colapse y se precipite sobre la zona con material a altas temperaturas y a gran velocidad.
Sus más de 4,000 habitantes son poco menos de la mitad de los casi 9,000 pobladores de la provincia que han sido evacuados. Los desplazados, que afrontan un futuro incierto, solicitaron al Gobierno alimentación para los animales y un permiso para regresar a Chaitén a recoger sus pertenencias, pero las autoridades reiteraron que la zona crítica se mantendrá cerrada.
La pasada noche, la mandataria, que cumplió su segunda visita a la zona, anunció un plan de reconstrucción para la provincia y el nombramiento de un delegado presidencial que se hará cargo de la implementación, por un período que puede fluctuar entre “uno y dos años, el tiempo que sea necesario". Anunció la entrega de un bono mensual de manutención, a familias afectadas.
En Santiago, el ministro de la Presidencia, José Antonio Viera Gallo, anunció ayer que el próximo martes el Gobierno dará a conocer el detalle de las medidas, “que tienen que ver con capital de trabajo, asistencia técnica, bonos y la posibilidad de matrícula transitoria o más permanente de los niños”, entre otras cosas.
“Las personas damnificadas tienen la plena garantía, como lo ha expresado la Presidenta, de que el Gobierno no sólo vela por su seguridad sino también por el futuro de sus vidas”, subrayó en una rueda de prensa. En la localidad fronteriza de Futaleufú, a 156 kilómetros al noreste de Chaitén, en la que la lluvia de cenizas ha amainado, efectivos del Ejército argentino llegaron hoy con una máquina purificadora de agua de 2,500 litros por hora de capacidad y con 6,000 litros de combustible para vehículos.