Según datos oficiales del gobierno en Yangón, el número de muertos por el ciclón ascendió a 31 mil 938, mientras que los desaparecidos suman 34 mil 460 y los damnificados superan la cifra de un millón 500 mil personas.
Pero el personal de la ONU en las operaciones de ayuda sólo ha podido llegar a unas 270 mil de esas víctimas debido a restricciones del gobierno, incluida la demora de visas a trabajadores humanitarios extranjeros, dijo Ban a la prensa.
“A los 11 días del ciclón Nargis, quiero expresar mi profunda preocupación e inmensa frustración por la inaceptable lentitud de las autoridades de Myanmar en responder a esta grave crisis humanitaria†, expresó el titular de la ONU.
Añadió que “estamos en un punto crítico y a menos que más ayuda entre rápidamente en el país corremos el riesgo de que se declaren enfermedades infecciosas que pueden dejar pequeña la presente crisis†.
En sus declaraciones a la prensa, Ban hizo un llamado al gobierno de Myanmar que tome en cuenta primero la vida de su pueblo y proceda a hacer todo lo que esté a su alcance para prevenir que esta situación de desastre sea aún más grave.
El Secretario General pidió mayor rapidez en la entrega de visas de entrada al país a personal de agencias humanitarias que permanecen a la espera en la vecina Tailandia, así como permitir más movimiento y acceso a las victimas en zonas aisladas.
“La ONU y sus agencias están bien posesionadas para ayudar desde la distribución de alimentos, agua y medicinas hasta la reparación de infraestructuras críticas como transporte y red de comunicaciones comunitarias†, dijo Ban.
Hasta el momento, las autoridades de Myanmar han autorizado el aterrizaje de algunos aviones con ayuda humanitaria, agilizado trámites aduanales y otorgado cierto número de visas. “Pero se necesita mucho más†, afirmó.
Ban señaló a la prensa que todavía se estaba muy lejos de poder organizar el masivo apoyo logístico que se requiere en correspondencia con la magnitud del desastre provocado por el ciclón Nargis.
“El volumen de ayuda alimentaria autorizada por las autoridades de ese país del sudeste asiático es menos de la décima parte de lo que se necesita†, indicó el Secretario General.
Ban dijo que ha tratado en varias ocasiones comunicarse con las autoridades de Myanmar para ofrecer el pleno apoyo de la ONU y solicitarles colaboración, pero lamentó que todos sus intentos de contactar con ellos hayan fracasado.