WASHIGNTON.- Tal y como se preveÃa, Hillary Clinton se ha alzado este martes con una rotunda victoria en las primarias de Virginia Occidental, según coinciden en señalar los sondeos de los distintos medios estadounidenses.
Pese a su cómodo triunfo en este pequeño estado -tan sólo están en juego 28 delegados-, la campaña presidencial de Clinton sigue siendo una incógnita, y la mayoría de analistas opinan que la senadora está sentenciada y no podrá evitar que su rival en el Partido Demócrata, Barack Obama, se haga finalmente con la candidatura en la convención del partido el próximo mes de agosto.
También crecen las especulaciones sobre el inminente fin de su campaña, antes incluso del verano. En Virginia Occidental hay sólo 28 delegados en juego, que se repartirán de forma proporcional entre ella y Obama y que no alterarán un panorama poco favorable para la senadora. De hecho, la distancia con su contendiente es ya insuperable en la seis primarias pendientes hasta el 3 de junio.
Cierre de filas
Además, la elite del Partido Demócrata ha comenzado a cerrar filas en torno al senador por Illinois, que ha conseguido el apoyo de 26 superdelegados (personalidades del partido y funcionarios electos) en la última semana. A ese ritmo, Obama podría alcanzar los 2.025 delegados necesarios para lograr la candidatura en tres semanas, cuando estarán ya incluidos los delegados de la última ronda de primarias.
Animado por ese viento favorable, el senador ha comenzado a diseñar una estrategia para las elecciones generales del 4 de noviembre, que incluye visitas durante las próximas semanas a estados clave como Florida y Michigan.
La situación ha alimentado todo tipo de conjeturas sobre los planes de Clinton y hace que medios y analistas estén alerta ante la más mínima señal de la posible renuncia de la senadora. Sirva como ejemplo un vídeo enviado el lunes por su campaña en el que Clinton comunica a sus seguidores su intención de competir en Virginia Occidental, Kentucky y Oregón, pero en el que no menciona las últimas primarias de Puerto Rico, Dakota del Sur y Montana. Un simbólico olvido que ha sido objeto de análisis en los medios de EEUU, que se preguntan si la senadora podría anunciar su abandono el próximo martes tras las elecciones de Kentucky, en las que se espera obtenga también buenos resultados.
La propia Hillary adelantó la semana pasada que continuaría peleando "hasta que haya un candidato" y alimentó el misterio sobre su futuro durante un mitin el domingo en el que leyó la carta de una seguidora. "La carrera no acabará hasta que la dama que lleva los pantalones diga que ha acabado", rezaba la misiva.