TAIPEI.- El lÃder opositor Ma Ying-jeou asumió el martes la presidencia de Taiwán con la expectativa de aumentar la cooperación económica con China y terminar con casi seis décadas de rivalidad.
Ma, de hablar pausado y con estudios en Harvard, recibió el poder a los 57 años de edad en un acto que anticipa un vuelco al terminar el mandato de ocho años de Chen Shui-bian, cuyas políticas encaminadas a independizar a Taiwán de China generaron confrontaciones con Beijing, y con Estados Unidos, el socio extranjero más importante de la isla.
El vicepresidente Vincent Siew, de 69 años, prestó juramento poco después que Ma, junto con el primer ministro Liu Chao-shiuan y su gabinete. Chen asistió al cambio de mando en el fastuoso edificio que alberga el despacho presidencial en el centro de Taipei.
En contraste con la actitud proindependentista del Partido Demócrata Progresista de Chen, el Partido Nacionalista de Ma nunca ha renunciado formalmente al deseo de una eventual unificación con China, de la cual Taiwán se separó en medio de una guerra civil en 1949.
"Espero que ambas partes puedan aprovechar esta especial oportunidad histórica. Abramos una nueva página de paz y prosperidad", dijo.
Pero en un distanciamiento con la vieja guardia nacionalista, Ma ha asegurado que no negociará la unificación con Beijing durante su gobierno, que puede extenderse al 2016 si fuera reelegido para un segundo mandato de cuatro años.
En una entrevista con The Associated Press la semana pasada, Ma fue incluso más allá al asegurar que consideraba sumamente improbable que las conversaciones sobre la unificación tuvieron lugar "en nuestras vidas".
"Adoptaremos el principio de no independencia, no unificación y no al uso de la fuerza", dijo.
Más que la política, el énfasis fundamental de Ma ha sido explorar una relación más cercana de la poderosa aunque rezagada economía de Taiwán basada en la alta tecnología con la vigorosa economía de China, país que considera a la isla como parte de su territorio.
En declaraciones anteriores, propuso el establecimiento de vuelos comerciales directos entre los 160 kilómetros (100 millas) del Estrecho de Taiwán que separa a la isla de China y permitir el ingreso masivo de turistas chinos.