Las manifestaciones se han producido a la par de una huelga de transportes, que ha tenido un impacto parcial en el interior del país y poca repercusión en París.
Los sindicatos han convocado más de 100 protestas en toda Francia. La manifestación más importante, la de París, medirá la fuerza del pulso que los trabajadores de los transportes han lanzado contra la reforma económica de Sarkozy. Entre otras medidas, el Ejecutivo francés pretende incrementar en un año, de 40 a 41, la vida laboral para tener derecho a la pensión íntegra y reducir la plantilla de funcionarios, lo que motivó un a huelga en la enseñanza pública la semana pasada.
"La escala de las protestas mostrarán que el Gobierno tendrá que revisar sus planes bajo presión", ha dicho Bernard Thibault, líder del poderoso sindicato CGT, a la cadena de televisión France 2.
En la mañana, el impacto de las protestas era bajo. El transporte público en las dos principales ciudades francesas, París y Lyon, no se ha visto muy afectado por la medida, pero las interrupciones eran importantes en la tercera ciudad, Marsella. Las escuelas han funcionado con normalidad.
La compañía estatal de ferrocarriles, la SNCF, ha asegurado que, diez horas después del inicio de la huelga, oficialmente ayer a las ocho de la tarde, los servicios mínimos se están cumpliendo en las largas distancias, por lo que funciona un tren de cada dos. En los transportes aéreos, Air France, cuyos trabajadores estaban convocados a la huelga, ha anulado ocho vuelos entre París y Marsella y cuatro más con origen o destino en Niza. En París, la RATP, entidad que gestiona los transportes públicos de la capital y su área metropolitana, ha señalado que a primera hora el tráfico era "completamente normal" en las redes de trenes de cercanías, metro, tranvías y autobuses. La única excepción, según la RATP, estaba en la línea B de cercanías, la que une París con sus aeropuertos. La situación ha sido un poco más complicada en Marsella, donde una línea de metro ha permanecido completamente cerrada y los servicios mínimos de autobuses solo se garantizaban al 30%. La manifestación convocada por los sindicatos en la segunda ciudad de Francia ha reunido a 60.000 personas según los organizadores y a 8.000 según las autoridades.
Sin embargo, los sindicatos dijeron que el éxito de su protesta debería medirse por la cantidad de gente que acudirá a sus mítines. La principal marcha tendrá lugar en París, donde se esperan 500.000 personas.
Más de un millón de personas salió a las calles durante la última demostración de este tipo contra una reforma al sistema de pensiones en el 2003, y cualquier cifra por debajo de eso debilitaría la posición de los sindicatos.
Junto a la protesta por la reforma de pensiones, Sarkozy enfrenta también desafíos de otros sectores, con una huelga de trabajadores portuarios por planes para privatizar parte del sector. Además, los pescadores aún interrumpen el tránsito portuario en su lucha contra el alza de los costes del petróleo.