Un comunicado del tribunal dijo el martes que las órdenes estaban vinculadas a negocios ilegales de eliminación de basura y fraude contra el Estado italiano.
Uno de los investigados, pero no detenido, fue el prefecto o jefe de policía de Nápoles, Alessandro Pansa, que ha tenido un puesto clave como supervisor de la respuesta del Gobierno a la crisis de basuras, que ha amenazado la salud de los residentes y ahuyentado a los turistas.
La basura se apila en las calles de Nápoles desde finales del año pasado, cuando todos los basureros fueron declarados llenos. El problema está complicado por la implicación de la mafia local, o "Camorra", en la eliminación ilegal de residuos para la industria italiana.
El nuevo primer ministro, Silvio Berlusconi, ha hecho de la crisis de basuras una prioridad máxima y aprobó un decreto permitiendo nuevos vertederos que contarán con protección militar para evitar protestas de habitantes locales que temen que las basuras se tiren cerca de sus casas.
Fuentes judiciales dijeron que las órdenes de arresto se emitieron para unos 10 ejecutivos y empleados de compañías controladas por Impregilo, que gestiona la retirada de basuras en la región de Campania.
Los abogados de las unidades de Impregilo dijeron que aún no se les había notificado las órdenes. La propia compañía no estuvo disponible inmediatamente para comentar la información.