JAPON.- La constante subida del precio de los alimentos a causa de la carestÃa del petróleo, el recurso a los biocarburantes y el crecimiento de la demanda de los paÃses emergentes preocupa a los principales organismos internacionales como la ONU, la OCDE o el Banco Mundial.
Esas entidades han dado la señal de alarma sobre el fenómeno, que amenaza con llevar a la hambruna a millones de personas en todo el mundo.
Desde París, la Organización de Países para del Desarrollo Económico (OCDE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) han presentado un informe en el que aseguran que los alimentos seguirán elevados durante la próxima década, aunque los actuales récords no perduren.
Así, calculan que productos básicos como los cereales o el arroz podrían subir entre un 60 o un 80% en este periodo, niveles sustancialmente superiores a los que han prevalecido durante los pasados diez años.
Además, ambas instituciones han querido llamar la atención sobre el hecho de que si bien todos los países se están viendo afectados por esta tendencia, es en las regiones pobres donde más efecto tiene ya que su población destina aproximadamente la mitad de sus recursos, que en algunos casos no supera el dólar, a la alimentación.
Por tanto, advierten, un encarecimiento de los productos básicos en estas naciones tiene un mayor impacto que en los desarrollados porque son muchos los hogares que por su escaso margen de maniobra ya no pueden hacer frente al aumento de los costes, lo que "abocará a más gente a la malnutrición".