BOGOTA.- Los presidente de Colombia, Álvaro Uribe y de Venezuela, Hugo Chávez se reunirán antes del 15 de julio.
La cita será en territorio venezolano y estará orientada a "normalizar las relaciones y activar la agenda binacional", explicó el secretario de prensa de la Presidencia, César Mauricio Velásquez.
También estarán presentes los cancilleres de los dos países, quienes desde hace 20 días -tras el encuentro casual de Uribe y Chávez en Brasilia, Brasil, en el marco de la cumbre de la Unión de Naciones Sudamericanos (UNASUR)-, están trabajando en el encuentro presidencial bilateral, indicó Velásquez.
La reunión de los dos gobernantes se producirá después de que el domingo pasado Chávez declarara públicamente que la lucha armada no tenía cabida en la América Latina de hoy, y pidiera a las Farc liberar "a cambio de nada" a todos sus rehenes.
Ese pronunciamiento del presidente venezolano constituyó un giro total en el discurso que hasta ahora había mostrado frente a la guerrilla de las Farc, a las que hacía un mes había pedido otorgarles estatuto de beligerancia.
Además, a principios del año, tras la entrega a su gobierno de seis rehenes colombianos, Chávez había pedido a Estados Unidos y Europa sacar a las Farc de sus listas de grupos considerados terroristas.
Esa posición de Chávez surgió públicamente después de que en noviembre del 2007 Uribe hubiera cesado a su homólogo vecino y la senadora opositora colombiana, Piedad Córdoba, en la mediación para buscar un canje de rehenes por guerrilleros presos.
Las Farc proponen intercambiar a 39 secuestrados, entre ellos la colombo-francesa Ingrid Betancourt, tres estadounidenses, tres políticos colombianos y decenas de militares y policías, por unos 500 rebeldes encarcelados, tres de ellos en Estados Unidos.
La decisión de Uribe generó un profundo malestar en el presidente venezolano, quien desató una campaña de ataques verbales contra su homólogo vecino, al tiempo que decidió "congelar" las relaciones con Colombia.
El anunciado encuentro entre los dos presidente será el primero estrictamente bilateral que sostendrán tras el tenso ambiente diplomático que ha marcado las relaciones bilaterales desde finales del 2007.