"Los dos delegados europeos ingresaron los últimos días a Colombia, pidieron al gobierno autorización para desplazarse a ese encuentro directo con el Secretariado de las FARC, autorización que el gobierno concedió", precisó César Mauricio Velásquez, jefe de prensa presidencial en una declaración a Caracol Radio.
Agregó que el gobierno garantizó "las condiciones necesarias para lograr esa reunión, todo eso en busca del acuerdo humanitario tendiente a la liberación de todos los secuestrados".
Los delegados serían del gobierno de Francia, Noel Sáez, y de Suiza, Jean Pierre Cotard, y llegaron al país hace tres días para iniciar su recorrido en una zona no revelada de Colombia donde presuntamente se reunirían con el jefe de las FARC.
El gobierno ha estado informado de todas esas gestiones y, aunque no ha suspendido operaciones militares en la zona donde se produciría el encuentro, sí ha dado todas las garantías para el recorrido de los dos delegados.
Desde hace al menos un año, el gobierno de Bogotá autorizó a los delegados de Francia, Suiza y España a buscar contactos con las FARC para lograr un intercambio humanitario o un canje de secuestrados en manos de los rebeldes por guerrilleros en prisión.
El interés de París en el canje se origina en que entre algunos de los secuestrados está la ex candidata colombo-francesa Ingrid Betancourt, retenida por las FARC desde febrero del 2002.
En caso de confirmarse que los delegados pudieron hablar con Cano, sería el primer contacto directo de esos enviados con el nuevo comandante rebelde, quien fue designado como sucesor de Manuel Marulanda, alias Tirofijo, luego que esa guerrilla confirmara en mayo el fallecimiento en marzo de un infarto en algún lugar de la selva del legendario fundador de ese grupo rebelde, la agrupación insurgente activa más antigua de la región.
Las FARC han exigido como condición para discutir un canje que el gobierno del presidente Alvaro Uribe retire de dos municipios del suroeste colombiano a los militares y policías, como una garantía de seguridad para los voceros de la guerrilla.