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Besos y abrazos esperados por seis años. |
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BOGOTÁ.- El abrazo dentro de un avión francés en el aeropuerto de Bogotá de la ex candidata presidencial colombo-francesa Ingrid Betancourt con sus hijos Melanie y Lorenzo, ha marcado el fin de un drama de más de seis años de secuestro que conmovió al mundo.
En sus gestos, y en las pocas palabras que ha pronunciado a las decenas de periodistas que se encontraban en el lugar desde temprana hora de la mañana del jueves, Betancourt reflejaba la emoción de saber que en pocos minutos se reencontraría con sus hijos. «No sé qué les voy a decir. Sólo los quiero mirar y contemplar», atinó a responder la ex rehén al ser preguntada sobre lo que iba a expresarle a sus hijos, de quienes fue alejada cuando Melanie tenía 16 años y Lorenzo apenas 13, tras ser secuestrada en febrero de 2002.
El Airbus A-319 blanco que ha trasladado al canciller francés, Bernard Kouchner, y a los hijos de Betancourt desde París a Bogotá, ha tomado pista y luego se ha desplazado hacia la plataforma del aeropuerto militar de Catam, con una bandera francesa ondeando en la ventanilla del piloto.
Betancourt, vestida con un discreto conjunto de chaqueta y pantalón negro, una blusa blanca y con su larga cabellera recogida en una delicada trenza, ha respondido a la distancia los saludos que se observaban a través de las ventanillas de la aeronave.
Allí le acompañaban su madre Yolanda Pulecio, el canciller Fernando Araújo, quien hace más de un año también fue rescatado tras un largo secuestro, y el embajador francés en Bogotá, Jean-Michel Marlaud. Abrazo a sus hijos
Betancourt no se ha contenido: subió apresurada las escalinatas y abrazó a sus hijos en la puerta de la aeronave. No ha alcanzado a contener las lágrimas. También abrazó a su ex esposo Fabrice Deloye y al canciller Kouchner.
Luego, ha ingresado al avión en donde ha permanecido por diez minutos antes de bajar para hablar con la prensa. «Estoy muy orgullosa de ellos que lucharon solitos y dieron una batalla hermosísima» por mi libertad, ha dicho Betancourt tras abrazarlos y recordar que la última vez que los había visto eran apenas unos niños.
En el avión viajaba una delegación de 30 personas, entre ellos la hermana de la ex rehén, Astrid Betancourt, varios diplomáticos y médicos. Cuando han aparecido en la escalerilla del avión, Betancourt y sus hijos se han confundido en un solo y estrecho abrazo, que han mantenido incluso mientras ofrecian declaraciones a los periodistas.
VIDEO
Para ver video sobre el encuentro de Betancourt y sus hijos, dar clic aqui: http://videos.abc.es/informaciondecontenido.php?con=5627
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