Todavía no se conocen detalles de la respuesta formal de Irán al jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, respecto a la oferta de negociaciones sobre beneficios si Teherán frena una actividad que Occidente sospecha es para la producción de bombas atómicas, mientras que Irán dice que sus planes son pacíficos.
En su primera aparición pública tras dar la respuesta, el portavoz de Gobierno Gholamhosein Elham dijo que Irán no tiene intención de tratar su "derecho a enriquecer uranio".
"La postura de Irán (sobre el enriquecimiento de uranio) no ha cambiado y estamos listos para mantener negociaciones en el marco de preservar los derechos nucleares de Irán", dijo en la rueda de prensa semanal.
Irán, cuarto exportador mundial de petróleo, dice que su programa nuclear sólo pretende generar energía para poder exportar más crudo, pero Estados Unidos y sus aliados europeos sospechan que están intentando construir una bomba atómica.
El uranio enriquecido puede utilizarse como combustible para centrales eléctricas, pero si se refina en un alto grado puede ser material para bombas atómicas.
El conflicto sobre su programa nuclear ha desatado los temores de una confrontación militar y ha ayudado a llevar los precios del petróleo a niveles récord.