El secretario Henry Paulson afirmó que el Tesoro intenta obtener mayor autoridad para extender su línea de crédito actual a las dos compañías, en caso de que necesiten hacer uso de él y hacer una compra de inversiones en las empresas, si ésta es necesaria. Tales operaciones requieren la aprobación del Congreso.
"Fannie Mae y Freddie Mac tienen un papel principal en nuestro sistema financiero y deben continuar siéndolo en su forma actual como empresas que cotizan en la bolsa", afirmó Paulson el domingo. "Su apoyo para el mercado inmobiliario es especialmente importante en nuestra labor para la mejora del sector", agregó.
El plan del Tesoro también busca un "papel consultivo" para la Reserva Federal en cualquier estructura legislativa nueva que sea acordada por el Congreso para ambas inmobiliarias. El papel de la Fed sería hacer un contrapeso al establecer los requisitos de capital para las firmas.
Fannie Mae y Freddie Mac poseen o avalúan 5,3 billones de dólares en deuda inmobiliaria, aproximadamente la mitad de la extraordinaria cantidad de hipotecas en Estados Unidos.
El departamento, la Fed y otros reguladores colaboraron de forma cercana durante el fin de semana después de que los temores de los inversionistas sobre el estado financiero de las compañías hizo que sus acciones se desplomaran la semana pasada.
El anuncio es la táctica gubernamental más reciente para impulsar la confianza en las compañías hipotecarias. Una prueba crucial sobre esta confianza se dará la mañana del lunes cuando Freddie Mac ponga a la venta 3.000 millones de dólares en títulos a tres y seis meses.