El gobierno venezolano y la cementera mexica Cemex alcanzaron un "acuerdo para ejecutar la entrega del control y de las operaciones de Cemex-Venezuela" al Estado venezolano, anunció Chávez la tarde del miércoles.
En la misma alocución, transmitida en cadena obligatoria de radio y televisión, el mandatario afirmó que no será posible un acuerdo con la empresa italo-argentina que controlaba la Siderúrgica del Orinoco, Sidor.
Así, mientras el presidente anunciaba el compromiso de llegar a un precio negociado por los activos de Cemex antes del 28 de septiembre, afirmaba que en el caso de Sidor se había "acabado el tiempo" y el estado venezolano pagará "como se pueda".
Es un cambio notable de posiciones, pues mientras las relaciones con Cemex parecían en un punto tenso a finales de la semana pasada -tras la expropiación de sus activos- por esos mismos días Chávez había dicho que se "estaba a punto de llegar a un acuerdo final" con Sidor.
Caso Cemex
Con relación a la cementera mexicana, el presidente Chávez leyó el título del documento: "Acuerdo para ejecutar la entrega del control y de las operaciones de Cemex Venezuela, de conformidad con la Ley Orgánica de Ordenación de las Empresas Productoras de Cemento".