La oficina del presidente anunció que la suspensión del jefe de inteligencia, Pablo Lacerda, se prolongaría hasta que se complete una investigación acerca del supuesto espionaje por parte de la agencia a altos funcionarios, políticos y al jefe de la Corte Suprema.
Dicha investigación había sido solicitada por dirigentes de oposición luego de que la revista Veja hubiese señalado por primera vez las acusaciones en torno a un supuesto espionaje telefónico a las personalidades del mundo político.
Veja señaló que la agencia de inteligencia, conocida como Abin, escuchó clandestinamente conversaciones de, entre otros, el presidente de la Corte Suprema, Gilmar Mendes.