“Washington: el cambio se viene”, advirtió McCain en su discurso en el podio del Xcel Energy Center y que marcó también el cierre de la convención nacional republicana que se desarrolló en los últimos cuatro días. Poco antes de que McCain empezara a hablar, la policía arrestó a manifestantes que realizaban una serie de marchas y se sentaban en las calles para protestar por el discurso, la guerra y el presidente saliente George W. Bush, que se va con un alto índice de impopularidad.
Ex combatiente y prisionero de guerra en Vietnam, McCain indicó que si es elegido presidente en noviembre “voy a luchar por mi causa”, por una mayor seguridad de Estados Unidos, por el futuro de los niños, por la justicia y oportunidades para todos, por la defensa de la nación de sus enemigos y “por lo que es lo correcto para nuestro país”.
“Voy a luchar por los ideales y el espíritu de pueblo libre” de Estados Unidos, dijo McCain ante miles de delegados que en la víspera lo nominaron candidato a la presidencia en el 2008, y que rivalizará con el demócrata Barack Obama en los comicios del 4 de noviembre.
Se refirió a que encarará la crisis energética con más perforaciones marítimas y desarrollo de fuentes alternativas, elogió los acontecimientos militares recientes en Irak, mencionó algunas ideas para combatir el terrorismo y cómo manejar sus relaciones con países como Irán, al que señaló como auspiciador del terrorismo, y con Rusia, de la cual dijo que tiene añoranza de sus años imperiales.