MADRID.- El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, ha abogado el miércoles por reforzar los sistemas de garantÃa de los depósitos bancarios y se ha mostrado a favor de crear un gran organismo de supervisión financiera en el seno de la Unión Europea.
Tras poner énfasis en la gravedad de la crisis financiera, Barroso ha considerado esencial que la Unión Europea haga frente a esta situación de manera coordinada y ha defendido futuras modificaciones normativas que eviten que la situación pueda repetirse en un futuro. La UE debe resolver las "cuestiones urgentes", ha reconocido antes de recalcar que, a largo plazo, hay que adoptar cambios legislativos que garanticen la estabilidad para restaurar la confianza en la economía.
Entre estas medidas, Barroso ha apoyado la creación de un sistema comunitario que proteja los ahorros que los ciudadanos tienen depositados en los bancos para evitar que se vean afectados por las turbulencias que asolan los mercados financieros, así como establecer mecanismos que permitan "una colaboración más estrecha" entre los Veintisiete para hacer frente a las turbulencias. "Es una situación muy delicada que requiere un gran esfuerzo por parte de todos", ha advertido.
Antes de las palabras de Barroso, Jean-Claude Juncker, el presidente del Eurogrupo, cumbre que reúne a los responsables económicos de los países de la zona euro, se ha mostrado confiado hoy en que el Banco Central Europeo tendrá en cuenta el actual recrudecimiento de la crisis financiera y su impacto en la economía, a la hora de tomar sus próximas decisiones sobre los tipos de interés, actualmente en su nivel más alto de los últimos siete años con un 4,25%.
Una vez fijadas las primeras medidas en defensa del sector bancario europeo frente a las turbulencias que vienen de Estados Unidos -"no hay ninguna amenaza" y los europeos "pueden tener la confianza" en el mercado financiero europeo, ha asegurado Juncker-, ahora toca anclar las perspectivas de reactivación económica, donde una rebaja del precio del dinero en la zona euro mejoraría las posibilidades de hacer frente a la desaceleración.
Preguntado sobre las declaraciones del secretario de Asuntos Europeos del Gobierno francés, Jean-Pierrre Jouyet, que ayer defendió esta medida, Juncker se ha mostrado confiado en que el instituto emisor europeo cumplirá en la reunión de mañana con "su máxima de tener en cuenta todos los aspectos actuales del mercado" para tomar una decisión.
Además de la crisis en los mercados financieros, Juncker ha reconocido que la eurozona crecerá en 2009 por debajo de lo previsto, con lo que podría cerrar el año con un leve avance del 1% lastrada por el deterioro económico.
Advertencia de Bruselas
En cuanto a las diferentes actuaciones adelantadas por algunos gobiernos europeos en favor de sus respesctivos sectores bancarios, la comisaria de Competencia de la Comisión Europea, Neelie Kroes ha advertido que estas iniciativas deben respetar las normas comunitarias. "Las normas de competencia son una parte de la solución, no del problema", ha enfatizado.
Por otro lado, el presidente del Eurogrupo ha aprovechado una comparecencia ante los medios hoy en Luxemburgo que la reunión preparatoria anunciada por el jefe del Estado francés, Nicolas Sarkozy, entre los países de la UE miembros del G8 -Francia, Alemania, Italia y Reino Unido-, el propio Juncker y el presidente del BCE, Jean- Claude Trichet, tendrá lugar el próximo sábado en el Elíseo.
La cita organizada por Francia, que ocupa la presidencia temporal de la UE, tiene como objetivo preparar una próxima cumbre del G8 prevista para final de año para analizar la crisis que asola los mercados y debatir sobre una "refundación" del sistema financiero internacional.