BOGOTA, Colombia.- Convertirse en guardianes de todos los niños pidió el presidente Álvaro Uribe a los colombianos, al visitar a los familiares del menor Luís Santiago Pelayo, secuestrado el 24 de septiembre y más tarde asesinado.
La consternación por el caso es de tal magnitud, que el presidente Uribe se trasladó a la comunidad de Chía, departamento de Cundinamarca, al enterarse del hallazgo del cadáver del menor.
El niño fue arrancado de los brazos de su madre Clara Ivonne Lozano, por una pareja, que luego de las investigaciones, se concluyó que actuaron en complicidad con el padre del menor.
Mientras en la Catedral de la localidad de Chía se realiza el velatorio del menor asesinado con guardia de honor, las escuelas han suspendido la docencia para sumarse a los miles que marchan por las calles. Otros acompañan a los familiares en su dolor.
En el Juzgado especializado de la ciudad uno de los secuestradores, Jorge Orlando Ovalle Moreno, fue presentado ante el Juez para ser acusado formalmente.
En las afueras del Juzgado en una tanqueta militar permanecen Orlando Pelayo padre del menor y Martha Garzón, implicada en el secuestro y asesinato del niño de apenas 11 meses mientras cientos de personas intentan romper la barrera policial para entrar, con las intención de hacer Justicia con sus propias manos.
jj