El informe indica que los delitos cometidos son de lesa humanidad y que sus responsables deben ser juzgados en la justicia ordinaria.
El presidente de la comisión, el argentino Rodolfo Matarollo, entregó este miércoles el informe al presidente Morales en un acto en el Palacio de Gobierno.
El mandatario agradeció a los presidentes de UNASUR por el apoyo ofrecido y dijo que el informe le dio la razón. "Algunos opositores se propusieron acabar con el gobierno entre enero y agosto, pero fracasaron", dijo.
La comisión dijo que tiene la "convicción intelectual y moral que el 11 de septiembre de 2008 en la localidad de Porvenir y otros sitios del departamento de Pando, república de Bolivia, se cometió una masacre".
Luego agrega que no se llegó a establecer el número definitivo de víctimas, pero que al menos 20 campesinos murieron.
Aquel 11 de septiembre
El 11 de septiembre, en el marco del conflicto que enfrentó el gobierno de Evo Morales con cinco regiones opositoras, se produjeron serios incidentes de violencia.
Los de mayor gravedad sucedieron en Pando, donde campesinos afines a Evo Morales marchaban para presionar al entonces prefecto opositor Leopoldo Fernández.
Los funcionarios y grupos afines a la Prefectura autonomista, en su afán de impedir la marcha, reprimieron, causando la muerte de campesinos. Del lado de los autonomistas cayeron dos personas.
El informe, leído por Matarollo ante invitados especiales, indica que los agresores actuaron "en forma organizada" y que "respondieron a una cadena de mando" que actuó con funcionarios y financiamiento de la Prefectura.