"Vamos paso a paso, mi primer planteamiento es que deroguemos la resolución del año 62 y eso se lo voy a pedir a la asamblea general", dijo Insulza a reporteros en un intervalo de una de las sesiones previas a la V Cumbre de las Américas, que comenzará el viernes por la noche en Trinidad y Tobago y que es organizada por la OEA.
Antes de que comenzara el encuentro, que concluirá el domingo, estalló una controversia sobre su declaración final y el contenido del texto sigue siendo un misterio.
El presidente venezolano Hugo Chávez ha dicho que él y otros líderes no firmarán la declaración debido a que contiene enunciados de apoyo a la OEA, organización que ha dicho "debe desaparecer".
Pero incluso si algunos gobernantes se niegan a firmar la declaración, la cumbre no sufriría mayores consecuencias ya que se puede hacer una anotación marginal acotando que algunos presidentes no la suscriben, explicaron funcionarios allegados a la reunión.
Insulza dijo que la propuesta de derogar la resolución que suspendió a Cuba se planteará en la Asamblea General de la OEA a realizarse a fines de mayo en San Pedro Sula, Honduras.
Señaló que la gestión se haría incluso sin consultas previas con Cuba, que reiteradamente ha dicho que no tiene interés de retornar a la OEA.
Cuba fue suspendida de la OEA en 1962 bajo el argumento que su sistema político marxista leninista era "incompatible" con el sistema interamericano representado por la organización.
Para el retorno de Cuba se requiere el voto a favor de dos tercios de los miembros, o 23. Si Insulza ha formulado el anuncio de su gestión en favor del retorno cubano es porque posiblemente tiene el respaldo necesario.
Insulza, consultado sobre recientes declaraciones de funcionarios en Cuba de que no le interesa regresar a la organización, dijo: "Naturalmente, si mi país hubiera estado suspendido cerca de 50 años de una organización, yo estaría muy molesto".
El jueves, mientras estaba en Venezuela, Castro había desechado la posibilidad de regresar a la OEA.
"Antes de ingresar (Cuba) a la OEA, primero se unirá el Mar del Norte con el Mar del Sur y nacerá una serpiente de un huevo de águila", expresó.
Dijo que la OEA era una organización que "tiene que desaparecer" y recordó que "la lista era interminable" de todas las acciones que adoptó contra el gobierno del entonces presidente Fidel Castro.
Pero en días recientes, Raúl Castro y Obama han emitido declaraciones que parecen auspiciar una nueva era.
Cuba "ha mandado a decir al gobierno norteamericano en privado y en público que estamos dispuestos a discutir todo: derechos humanos, libertad de prensa, presos políticos", dijo Castro el jueves en Venezuela.
Obama recientemente eliminó restricciones de viaje y de transferencias financieras a Cuba, y dijo a la cadena CNN en español que no tenía ningún problema para abordar en la cumbre el tema de Cuba y que los países asistentes "pueden ser importante ayuda para salir del pasado y entrar al futuro".
La secretaria de Estado estadounidense Hillary Rodham Clinton declaró el viernes en Santo Domingo su "beneplácito" con las declaraciones de Castro y adelantó que en Washington "lo estamos tomando muy seriamente".