Micheletti aseguró que si se produce un "arreglo político (...) no tenemos ningún inconveniente siempre y cuando sea para bien de todos los hondureños" el adelanto de las elecciones generales convocadas para el 29 de noviembre, dijo en conferencia de prensa.
"Siempre enmarcados dentro de la ley, no hay ningún problema, yo no tengo ninguna objeción si acaso ésa fuera una manera de solucionar este tipo de problemas", agregó el nuevo presidente.
Micheletti ha descartado tajantemente un regreso de Zelaya al poder, pese al ultimátum de la Organización de Estados Americanos (OEA) que expira el sábado, so pena de expulsar al país centroamericano del club de naciones democráticas del continente.
Este viernes está prevista la visita al país del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, para "realizar gestiones diplomáticas destinadas a recuperar la institucionalidad democrática, el Estado de derecho y restituir al presidente José Manuel Zelaya como primer mandatario de esa nación", dijo la organización en un comunicado.
En las menos de 24 horas que permanecerá en el país, Insulza se reunirá con las autoridades de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y de la Fiscalía General de la República pero no con Micheletti, porque ese organismo no reconoce su gobierno.
El viceministro de la Presidencia, Ricardo Arias Brito, que también ocupaba el mismo cargo en el gobierno de Zelaya, dijo a la AFP que las nuevas autoridades del país "no podemos hacer menos que recibir y darle el trato que le corresponde" a los visitantes, que vienen para "iniciar el proceso de diálogo" y buscar una salida a la crisis.
Zelaya anunció este jueves en Panamá que tiene planeado volver al país el próximo domingo.