Desde 1983, Estados Unidos no conocía un índice de desocupación tan alto.
Los datos publicados este jueves por el Departamento de Trabajo superan con creces las previsiones los economistas de Wall Street. Y rompen el débil optimismo levantado por los datos del mes anterior.
“Las cifras de mayo sugirieron que la pérdida de trabajos se estaba moderando. Pero los datos de junio nos devuelven casi a los niveles del punto álgido de la recesión. Y es difícil que la economía se recupere, o que el desempleo baje, mientras las empresas están suprimiendo tantos empleos", comentó Mark Gregory, corresponsal de economía de la BBC.
De acuerdo con el informe del Departamento de Trabajo, la salud y la educación fueron los únicos sectores que mostraron una ligera mejoría, y generaron alrededor de 30.000 empleos.
En total, desde que comenzó la recesión en diciembre de 2007, Estados Unidos perdió 1,9 millones de puestos de trabajo industriales y 14,7 millones de estadounidenses se encuentran en paro.
Reaccionando a las cifras el presidente Barack Obama dijo que, pese a los números negativos, confía en que la economía nacional va a poder recuperarse en el corto plazo.
En todo caso reconoció que era "preocupante".