WASHINGTON.- La Casa Blanca expresó el domingo su apoyo a invertir $100,000 millones adicionales para aliviar el alto desempleo, mientras el presidente Barack Obama se preparaba para enviar al Congreso un presupuesto de $3.8 billones, que contempla miles de millones de dólares más para sacar al paÃs de la recesión, al mismo tiempo que planea aumentar los impuestos a los ricos e impone una congelación de gastos en numerosos programas gubernamentales.
Robert Gibbs, portavoz de la Casa Blanca, dijo que el gobierno opinaba que "unos $100,000 millones'' es la cantidad apropiada para una nueva iniciativa de creación de empleos que comprende un crédito fiscal a las empresas para estimular la contratación, un aumento en el gasto en infraestructura y dinero del fondo de rescate para hacer que los bancos aumenten los préstamos a los negocios pequeños en problemas.
Esa cantidad es menor que un proyecto de ley de $174,000 millones aprobado por la Cámara en diciembre, pero mayor que una propuesta de $83,000 millones que se planteó la semana pasada en el Senado.
Gibbs dijo que era importante para demócratas y republicanos dejar a un lado sus diferencias y aprobar un proyecto de ley que busca soluciones al desempleo, el mayor problema del país en este momento. "Creo que sería una poderosa señal para el pueblo'', dijo Gibbs en una presentación en el programa State of the Union de la cadena CNN.
La creación de empleos es un tema clave del presupuesto que el presidente Obama debe presentar el lunes al Congreso, que al igual que el discurso del Estado de la Unión, tiene por fin redefinir su agenda después que una prolongada batalla sobre el sistema de servicios médicos hizo bajar su posición en los sondeos de opinión pública y contribuyó a varias derrotas electorales de los demócratas.
El plan de gastos de $3.8 billones para el presupuesto del año fiscal 2011, que comienza el 1 de octubre, trata de navegar entre los objetivos opuestos de sacar al país de una profunda recesión y ocuparse de un déficit presupuestario que el año pasado alcanzó el récord de $1.42 billones.
La Oficina de Presupuesto del Congreso pronostica que el déficit en el año fiscal en curso será ligeramente menor, $1.35 billones, y se mantendrá a niveles estratosféricos en los próximos años, lo cual que crea preocupaciones entre los electores y los inversionistas extranjeros que compran buena parte de la deuda del país.
En el frente contra la recesión, fuentes del Congreso indicaron que la propuesta de presupuesto de Obama pretende prorrogar los populares créditos fiscales a la clase media, de $400 por individuo y $800 por pareja, al 2011. Los créditos debían expirar a finales de este año.
El presupuesto también incluye pagos de $250 a beneficiarios del Seguro Social para mejorar sus finanzas en un año en que no reciben el aumento normal por concepto del costo de la vida debido a la baja inflación. Obama también tratará de conseguir $25,000 millones para ayudar a los estados más golpeados por la recesión.
El nuevo presupuesto de Obama provocará meses de debate en el Congreso, controlado por los demócratas, especialmente en un año de elecciones en que los republicanos tienen la esperanza de criticar el exceso de gastos del gobierno para ganar escaños. Obama ha alegado que heredó un déficit de más de $1 billón y que se vio obligado a aumentar los gastos para estabilizar el sistema financiero y combatir la peor recesión desde los años 30.