El mandatario aseguró que su país "no tendría problemas" en mandar a Occidente su uranio enriquecido a un 3.5% a otros países para que lo procesen y lo devuelvan "cuatro o cinco meses después" como combustible enriquecido en un 20% para utilizarlo en su principal reactor en Teherán.
"¿Quieren cooperar? De acuerdo, cooperaremos (...) Que construyan 20 plantas nucleares. ¿Hay algún problema en eso? Rusia, Francia, Estados Unidos... vengan y construyan", dijo.
Cambio de postura
En octubre, Irán ya se había mostrado dispuesto a colaborar en este plan, promovido por Francia, Rusia y Estados Unidos. Pero luego el gobierno persa mostró reparos a este acuerdo y dilató su respuesta definitiva.
Ahmadinejad había puesto sobre la mesa otras ideas, que países occidentales calificaron como "inaceptables".
Por su parte, un portavoz del Departamento de Estado de EE.UU. dijo que si Irán quiere llegar a un acuerdo deberá discutirlo ante el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), dependencia de la ONU encargada de supervisar los programas nucleares.
"Si está siendo seria, pueden informar al OIEA que están dispuestos a aceptar el trato que hay sobre la mesa", dijo P.J. Crowley.
¿Modifica algo?
Las más recientes declaraciones del mandatario iraní pueden interpretarse como un importante gesto de confianza, además de una manera de garantizar el combustible para su reactor.
¿Quieren cooperar? De acuerdo, cooperaremos (...) Que construyan 20 plantas nucleares. ¿Hay algún problema en eso? Rusia, Francia, Estados Unidos... venid y construir
EE.UU. está presionando en los organismos internacionales para imponer nuevas sanciones contra Irán a causa de su programa nuclear.
La súbita disponibilidad de Ahmadinejad a colaborar podría ser una manera de ganar tiempo y debilitar a quienes se oponen a su programa.
En la misma entrevista, el presidente también dijo que está considerando liberar a tres estadounidenses detenidos en Irán por acusaciones de espionaje. Lo haría a cambio de iraníes presos en cárceles de Estados Unidos.
Estos dos hombres y una mujer estadounidense fueron detenidos en agosto en Irán tras cruzar ilegalmente la frontera desde la ciudad iraquí de Mariván, según el gobierno de Irán.