Lobo también garantizó que en su administración no se perseguirá a Zelaya ni a los protagonistas del golpe de estado del pasado 28 de junio.”Manuel puede regresar cuando quiera. El es hondureño y todo hondureño tiene derecho a vivir en su patria”.
Aclaró que por esa promesa no se puede calificar a Zelaya como su aliado en la actualidad. “Miré en él la voluntad de querer ayudar a Honduras a cambiar los vientos negativos y es una tarea de todos elevar el nivel democrático e institucional”.
Por otro lado, manifestó que no establecerá relaciones con otras naciones en base a confrontar al pueblo y al gobierno de Estados Unidos.”Si esa es la condición, entonces recomiendo que esperen que finalice mi gobierno en el 2014”.
Agrega que es inaceptable que Honduras “con un millón de personas en Estados Unidos, que es nuestro principal socio comercial, con el programa más importante de ayuda, reaccione de otra manera”.
El presidente Porfirio Lobo Sosa dijo que las relaciones entre ambos gobiernos se reanuda progresivamente y que en muy poco tiempo estará en su nivel más alto.”Los consulados están reabiertos, altos funcionarios del departamento de Estado han viajado a Honduras y las ayudas comienzan a normalizarse. Es normal que cualquier democracia tome sus precauciones cuando ocurren incidentes como el mencionado”.
Adelantó que tratará de establecer relaciones con todos los países del planeta, “pero respetando las diferencias y desarrollando los puntos que nos unen. Nuestro gobierno enarbolará, y defenderá, los principios democráticos que sustentan los países libres en el mundo.
Porfirio Lobo Sosa fue juramentado presidente de Honduras el pasado 27 de enero, luego de ganar unas elecciones organizadas por un gobierno de facto surgido de un golpe de estado que derrocó a Manuel Zelaya.