El llamado a revisión se produce en esta ocasión por un problema en el sistema de frenado y afectará sobre todo a los autos vendidos en Japón y en Estados Unidos.
Los modelos afectados son el Prius, el SAI, el Lexus HS250h y el Prius PHV, informó Toyota en un comunicado.
"Toyota comenzará a prevenir a los propietarios este martes a través de los concesionarios para que procedan a corregir el problema a partir del 10 de febrero", indicó la empresa, que precisó que el defecto puede ser corregido en 40 minutos y se trata de un fallo del sistema informático, no mecánico.
El constructor mundial japonés también señaló que suspende la venta en Japón de los modelos híbridos SAI, el Lexus HS250h y el Prius PHV "hasta finales de febrero o inicios de marzo".
La extensión de la crisis de autos defectuosos al modelo Prius es significativa porque este modelo –el más vendido en Japón durante 2009- ha sido uno de los baluartes de la compañía en el giro estratégico para desarrollar los autos verdes y respetuosos con el medio ambiente.
El Prius, cuyo nombre se inspira de la palabra en latín que significa "el primero", fue el primer auto híbrido (carburante y electricidad) producido a gran escala en el mundo, con más de 1.5 millones de unidades vendidas desde que fue concebido en 1997, y sirvió de faro para que Toyota se convirtiera en el primer productor mundial en 2008.
El presidente Akio Toyoda volvió a comparecer para asegurar que, pese a la crisis que sufre la compañía por los defectos en más de ocho millones de sus vehículos en todo el mundo, Toyota "hará todo lo posible" para volver a tener la confianza de los consumidores.
El mayor constructor mundial de autos, que alcanzó la cifra de 10 millones de coches antes de la crisis, anunció la semana pasada que la revisión de millones de vehículos defectuosos en todo el mundo le costará al menos mil 800 millones de dólares.
El director ejecutivo de la empresa, Takahiko Ijichi, dijo que el coste por la reparación ascenderá a 100 mil millones de yenes (mil 100 millones de dólares), mientras el impacto en las ventas será de entre 70 y 80 mil millones de yenes (750 y 850 millones de dólares).
Más de ocho millones de vehículos han sido llamados a revisión en todo el mundo, incluido México, por problemas técnicos.
El problema a gran escala del líder mundial del sector del automóvil se produce apenas seis meses después de que asumiera el cargo el nuevo presidente, miembro de la familia fundadora de la compañía y que llegó en junio de 2008 con el objetivo de sanear las cuentas de Toyota, muy afectado por la crisis.