Georgianos atemorizados inundaron los servicios de emergencia con llamadas telefónicas. Se saturaron las redes de telefonía celular y mucha gente salió con apuro a la calle.
El informe transmitido el sábado por la noche recordaba a la gente de la breve guerra entre Rusia y Georgia en 2008.
Aunque el reporte fue introducido como una simulación de posibles eventos, muchos georgianos se perdieron la advertencia, señaló Tom Esslemont, corresponsal de la BBC en la capital, Tbilisi.
La cadena televisiva dijo que su objetivo había sido mostrar lo que llamó la "amenaza real" de cómo podrían desenvolverse futuros eventos.
Sin embargo, decenas de personas enfurecidas se congregaron fuera de los estudios de televisión para protestar.
En un mensaje en su página de Facebook, George Arveladze, jefe de la empresa IMEDI TV -un canal privada, pero pro gubernamental- dijo que lamentaba el estrés que la pieza noticiosa había provocado.
Funcionarios de la empresa televisiva dijeron a la BBC que su intención nunca fue atemorizar.