Pero esa prometida unidad parece haber durado poco: este lunes llovieron las críticas por parte de la Concertación —la coalición que, hasta la semana pasada, gobernó Chile— por cómo manejaron las nuevas autoridades el masivo corte eléctrico que afectó gran parte del país el domingo.
El apagón, que por unas horas dejó sin energía a cerca del 90% del país, causó gran pánico entre la población, ante el temor de que se tratara del preludio de un nuevo temblor.
Varios miembros de la oposición acusaron a la nueva administración de incompetencia, por haber tardado más de una hora en informar a la ciudadanía sobre las causas del desperfecto.
El senador socialista Juan Pablo Letelier consideró "inaceptable" el retraso y opinó que mostraba una "improvisación y una falta de experiencia y de profesionalismo" por parte del nuevo gobierno.
Sin embargo los nuevos ocupantes del Palacio de La Moneda defendieron su actuación.
Estamos reaccionando sumamente rápido frente a todas las crisis que estamos teniendo", replicó la ministra vocera, Ena Von Baer.
Para Rodrigo Álvarez Valdés, investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, estos roces fueron una señal de que la Concertación ha empezado a ocupar el espacio de oposición, rol que dejó de lado durante sus dos décadas en el gobierno.
No obstante, el analista le dijo a BBC Mundo que a pesar de tener distintas "visiones de país", es de esperarse que el oficialismo y la oposición dejen de lado sus diferencias más profundas durante los próximos seis meses, mientras se enfocan en los esfuerzos de reconstrucción.
Efectos del temblor
Por su parte, el presidente Piñera informó este lunes que el sistema de energía eléctrica del país seguirá estando inestable durante los próximos siete días, como consecuencia del sismo de 8,8 grados en la escala de Richter que golpeó al país a fines de febrero.