Con enfrentamientos callejeros que dejaron al menos un muerto y varios heridos, una mayoría de cruceños dio su apoyo a un estatuto autonomista que el presidente Evo Morales calificó de ilegal y secesionista.
Un conteo rápido del canal de televisión privado ATB estimó un alto ausentismo en la consulta, de cerca del 40 por ciento, en una posible respuesta del electorado al llamado del mandatario indígena a la abstención y por el boicot que lanzaron sus seguidores.
En una demostración de fuerza del Gobierno, decenas de miles de personas se movilizaron en varias ciudades de Bolivia contra la consulta, que marcó un punto de inflexión en la crisis política que devora al inestable país.
Enclavada en la fértil llanura oriental, la opositora Santa Cruz ahora tendrá competencias reservadas al Estado nacional en materia de educación, seguridad, justicia y economía, construyendo una muralla contra el plan del Gobierno de "refundar" el país con una nueva Constitución socialista.
Encuestas de canales de televisión locales mostraron al "sí" al estatuto de autonomía triunfando con alrededor de un 85 por ciento de los votos contra un 14 por ciento para el "no." La mayoría de los medios no dieron cifras de abstención.
En las afueras de la ciudad de Santa Cruz, capital del departamento homónimo, seguidores de Morales chocaron violentamente con simpatizantes autonómicos que defendían con piedras y palos centros de votación, dejando una veintena de heridos leves, según observó un corresponsal de Reuters.