Las autoridades precisaron que Federico Perini y Nicola Veneri, de 20 y 19 años, respectivamente, fueron detenidos en la región norteña de Lombardía por el asesinato de Nicola Tommasoli el pasado 1 de mayo en la ciudad de Verona.
Vicenzo Stingone, jefe de Policía de esa urbe, aclaró que la golpiza propinada a Tommasoli, de 29 años, no respondió a motivos políticos sino a la negativa de la víctima de dar un cigarrillo a sus agresores.
Tommasoli falleció la víspera después de varios días en coma debido a los golpes que recibió, fundamentalmente en la cabeza, por parte del grupo de atacantes vinculado a la extrema derecha italiana.
Su muerte ocupa amplios espacios en los medios de prensa, que no descartan la posibilidad de que se destape una ola de violencia alentada por el reciente triunfo de la derecha en las elecciones de abril último.
Otros tres agresores se entregaron a la policía días antes, a raíz de la conmoción que ha generado en la opinión pública el caso que involucra a jóvenes pertenecientes a familias acomodadas.
Se supo que la policía investigaba a los detenidos, pertenecientes al grupo extremista Fronte Skinheads del Veneto, por ejecutar agresiones racistas en varios estadios de fútbol.
De acuerdo con datos del Ministerio del Interior, alrededor de 75 mil personas integran aquí movimientos extremistas de derecha y al menos 20 mil de ellas protagonizaron acciones violentas.