El crudo estadounidense para entrega en junio subió 2,27 dólares para cerrar a 125,96 dólares el barril. El Brent de Londres avanzó 2,56 dólares a 125,40 dólares el barril.
"Parece que todos los cálculos que incluían esperar el próximo retroceso fueron descartados en la apertura europea esta mañana porque se materializaron oleadas de compras, particularmente de intereses especulativos", dijo Mike Fitzpatrick, vicepresidente de MF Global.
El petróleo cayó el 1 de mayo hasta los 110,53 dólares, pero desde entonces no para. Los inversores se han entusiasmado con las interrupciones de suministros de petróleo en el mar del Norte y Nigeria así como de la galopante demanda de combustibles destilados, una categoría que incluye al diésel y al combustible para calefacción.
La fuerte demanda de diésel en Europa, junto con el uso creciente de destilados en generadores para complementar las redes de electricidad exigidas en mercados emergentes en rápido crecimiento, han reducido las existencias de combustible destilado e impulsado a los precios a una marcada alza.
"Los persistentes temores geopolíticos y los altos precios del combustible para calefacción están ayudando al mercado, pero la velocidad del alza es muy rápida", afirmó Tatsuo Kakeyama, analista de Kanetsu Asset Management de Tokio.