Los californianos sumaron la decimotercera
victoria consecutiva en el Staples Center gracias a los 27 puntos de
Bryant y los 19 puntos y siete rebotes de Pau Gasol.
Por los Spurs, se destacaron Tim Duncan, con 30 puntos y 18 rebotes, y Tony Parker, con 18 tantos y seis asistencias.
Fue
un duelo por todo lo alto entre los equipos que se han repartido siete
de los últimos nueve campeonatos. Dos dinastías frente a frente.
El
conjunto californiano llegó al encuentro descansado tras finiquitar la
serie contra Utah el pasado viernes, mientras que los Spurs habían
disputado el séptimo encuentro de la eliminatoria frente a los Hornets
dos días atrás.
Dio igual. El conjunto tejano salió muy
concentrado y dejando claras señales de lo que se le avecina a los
Lakers en esta serie: una pegajosa defensa de Bruce Bowen sobre Kobe
Bryant y un poderío interior difícil de hacer frente.
De hecho,
Bryant concluyó el primer cuarto (24-27) sin haber anotado y tras
lanzar una sola vez a canasta, mientras que Duncan se convirtió en el
estilete de los suyos, que llegaron a contar con nueve de ventaja
(18-27).
El buen arranque de Vladimir Radmanovic y Gasol -nueve
puntos- minimizó la ausencia en ataque del capitán angelino, que
comenzó el segundo cuarto descansando en el banquillo mientras la
segunda unidad de los Lakers se encargaba de devolver la igualdad
(33-33).
Hasta entonces, Parker había sido el dueño del partido,
manejando el ritmo a su conveniencia y dirigiendo a sus compañeros con
mano maestra, aunque la sustitución de Jordan Farmar por Derek Fisher
mitigó su efecto.
Con Bryant de nuevo en pista y otra vez
eclipsado por Bowen, los Spurs volvieron a dar un latigazo (39-49). Los
primeros puntos del 24 de los Lakers, mediante una penetración,
llegaron a 1:29 para el descanso (43-51). Para entonces, las dudas ya
sobrevolaban por el Staples.
El ostracismo al que Bowen sometió a
Bryant en la primera mitad (el angelino anotó dos puntos y tiró tres
veces a canasta) continuó durante gran parte del tercer cuarto, lo que
facilitó que la brecha llegase a ser de 20 puntos (45-65).
El
ataque local era un constante despropósito. Pérdidas, pases al pie y
errores en la selección de tiro fueron la tónica general, algo que
Duncan y Parker aprovecharon para manifestar su mayor experiencia y
temple a la hora de administrar la renta.
Bryant debió pensar que
ese resultado no entraba entre sus planes y comandó un espectacular
parcial de 14-0 que amedrentó al conjunto de Popovich, en el que
afloraron ciertos nervios (59-65).
Se llegó al último periodo con
siete de desventaja para los de casa (65-72), un panorama mucho más
optimista de lo que pintaba al descanso.
Entonces los líderes
tomaron la responsabilidad. Duncan dejaba en entredicho a Turiaf en
cada acción, mientras que Bryant conseguía zafarse de la marca de Bowen
y dejar a los Lakers a tres puntos (75-78).
Fisher puso mayor
emoción desde la personal (79-81) y Odom, muy irregular a lo largo del
partido, puso las tablas. Bryant, también desde la línea de tiros
libres, dio a los Lakers su primera ventaja a falta de 2:42 para el
final (83-81).