Mark Ecko, el diseñador de modas que compró la pelota en una subasta por US$752,467, ha cambiado los términos del arreglo a través del cual iba a donar la bola. Y ahora mismo las dos partes están en un "impasse", según dijo el Salón a través de un comunicado.
"El compromiso anterior del dueño de la bola de donar la pelota sin condiciones ha cambiado y ha pasado a ser un plan de prestarla", dijeron desde Cooperstown. "Como resultado de esto, el Salón de la Fama no aceptará la pelota."
El año pasado Ecko puso a la gente a votar por Internet para decidir si la bola debía ser lanzada al espacio, dada al Salón como estaba o con un asterisco para connotar la posibilidad de que el toletero rompiera la marca de jonrones de Hank Aaron con la ayuda de sustancias para aumentar el rendimiento.
Los fans votaron por la última opción, y luego Ecko empezó a negociar con Cooperstown, sin mucho progreso.