Las acciones del gobierno pusieron en juego la confidencialidad del programa y retrasó las pruebas en el 2004. Selig y el jefe de la Asociación de Jugadores, Donald Fehr, dijeron en la comunicación dirigida a los representantes Henry Waxman y Tom Davis.
"Jugadores de Grandes Ligas enfrentaron la posibilidad de ser acusados basado en evidencias de una pruebas por drogas y ellos entendían eran confidenciales", escribió Selig en la carta que lleva fecha del 27 de junio.
En el 2003 las pruebas eran más un sondeo sin castigos, pero al salir positivo más del 5% de las muestras, las pruebas con castigos fueron implementadas en el 2004.