Los Rays no solamente estaban listos para la eventualidades climáticas, sino para todo lo que hicieron los Medias Blancas en los primeros dos juegos de la serie de playoffs de la Liga Americana.
"Uno puede ver a un grupo de muchachos ahí, no diría que felices nada más de estarlo, sino como si estuvieran disfrutando el momento. Nosotros tenemos una nómina veterana, con jugadores veteranos. Ellos se concentran en sus asuntos de otra forma", dijo el entrenador de los Medias Blancas, Ozzie Guillén, sobre las diferencias de conducta entre su equipo y los mayoritariamente jóvenes Rays.
Los Rays están listos para un nuevo capítulo en esta increíble temporada, luego de haber cobrado una ventaja de 2-0 en esta serie al mejor de cinco y que continuará el domingo.
Una de las mayores diferencias en los primeros dos juegos fue la capacidad de Tampa Bay de conectar el hit de oro. Los Medias Blancas tenían a 12 jugadores en base en la derrota del viernes y bateaban de 14-4 con corredores en posición de anotar en los primeros dos juegos en la Florida.
Apoyándose en jonrones durante todo el año, encabezando las mayores con 234 durante la temporada regular, los Medias Blancas esperan que el regreso a casa revitalice su ofensiva. Tienen foja de 54-28 en su casa en lo que va del año, siendo superados solamente por los Rays y los Medias Rojas.
Matt Garza, 11-9 con promedio de efectividad 3.70, abrirá para Tampa Bay, que remontó de 96 derrotas, el peor registro de la temporada pasada, a tener 97 victorias este año.
El zurdo John Danks, quien venció a Minnesota el martes en un desempate en la división central de la Liga Americana, abrirá para Chicago, que será anfitrión del cuarto juego el lunes, si es que los Medias Blancas de hecho logran ganar el domingo.
Becket quiere eliminar Angelinos
BOSTON -- Quizá los Angelinos de Los Angeles creyeron que tuvieron una tregua cuando no se tuvieron que enfrentar al as de los Medias Rojas Josh Beckett en el primer partido de su serie de primera ronda de los playoffs.
Pero ahora es obligatorio que lo superen para mantenerse vivos en la postemporada.
Beckett dijo el sábado que está listo para trabajar el tercer partido de la serie divisional de la Liga Americana contra Los Angeles. Lo que significa que si el zurdo de los Angelinos, Joe Saunders, quiere llegar al cuarto juego el lunes lo tendrá que hacer ante Beckett, uno de los mejores lanzadores en postemporada en la historia del béisbol.
"El ama esa situación de presión", dijo el relevista de los Medias Rojas, Justin Masterson. "Cuando tienes una ventaja de 2-0 en la serie y a Josh Beckett en la lomita, es una gran sensación. Es uno de mis favoritos para ver".
"Lo que necesitamos es atacarlos temprano. En términos de béisbol, nos tenemos que abalanzar a sus cuellos y no dejarles tomar nada de impulso".
Beckett ha ganado cuatro aperturas de postemporada consecutivas desde el sexto juego de la Serie Mundial del 2003, cuando lanzó un partido de cinco hits y ninguna anotación, luego de un descanso de tres días para ayudar a Florida a eliminar a los Yankees.
Ganó cuatro de sus aperturas de postemporada el año pasado, cuando Boston barrió a los Angelinos en la primera ronda de gira en su segundo campeonato en cuatro temporadas.
En total, Beckett tiene foja de 6-2 con un promedio de carreras limpias admitidas de 1.73 en postemporada. Su promedio de efectividad el tercero más bajo de todos los tiempos para los lanzadores con al menos 40 entradas.
"Con el escenario o el tamaño del juego, él no se apoca con eso" dijo el manager de los Medias Rojas Terry Francona. "Creo que busca el reto. Ha lanzado en algunos juegos imposibles, no sólo en la postemporada. Pero cuando llegamos a la postemporada, ha sido un verdadero lanzador".
De hecho, Beckett también ha sido un serpentinero bastante bueno en la temporada regular.
El año pasado fue el único ganador de 20 partidos, con foja de 36-18 en sus primeras dos temporadas con Boston cuando se convirtió en el as del equipo. Pero esta temporada sólo tuvo de 12-10 con un promedio de efectividad de 4.03 mientras luchaba con una tendonitis del codo derecho en agosto y un desgarre en el músculo oblicuo, que le impidió estar en la final de la campaña regular.