Hubo una vez -como en casi cada año antes de esta temporada- que los Medias Rojas, respaldados por miles de vacacionistas y aficionados oriundos de Nueva Inglaterra en las gradas, hacían pedazos a los Rays en el Tropicana Field.
Pero este año, los Rays maniataron a los Medias Rojas al punto de ganarles ocho de nueve juegos.
No fue sino hasta septiembre -después de seis derrotas consecutivas- que Boston finalmente encontró la forma de ganar en el Tropicana Field.
En otras palabras, con los Rays teniendo la "ventaja del domo" en casa en esta Serie de Campeonato de la Liga Americana, los Medias Rojas deberán encontrar la forma de ganar fuera de casa al menos una o dos veces.
¿Qué puede hacer Boston para revertir esa adversidad en St. Petersburg?
"Creo que cortándoles la racha a ellos", dijo el segunda base de los Medias Rojas Dustin Pedroia. "Cuando arman un rally o su lanzador está dominando los aficionados se involucran y este lugar se vuelve un manicomio. No puedes oír nada, no puedes comunicarte defensivamente. Tenemos que encontrar una forma de ponerles un alto. Creo que ambos equipos tienen la ventaja en casa en cuanto a afición se refiere. Sus fanáticos han estado apoyándolos todo el año. No puedes oír nada con esas campanas que suenan desde las gradas".
Pero los Medias Rojas no tienen tiempo para distraerse con campanas. Necesitan desafiar a todos los elementos en contra para encontrar una forma de ganar.
El reto comienza este viernes por la noche en el Juego 1, cuando Daisuke Matsuzaka enfrente a James Shields. Un dato positivo acerca de este duelo es que Matsuzaka es el único lanzador de Boston que salió victorioso en el Tropicana Field en 2008, tolerando una carera en poco más de cinco entradas el 15 de septiembre.