El cubano tiene apenas cuatro combates en los ensogados desde que abandonó el amateurismo, y está seguro de que hoy en día puede pararse con cualquiera en las 122 libras y no sólo pelearle de tú a tú, sino ganarle. Pero la fama que se ha labrado en tan corto tiempo le está impidiendo acceder a oponentes de más abolengo.
"El problema es que no consigo rivales. Nadie quiere pelear conmigo. Algunos porque dicen que no tengo el récord suficiente y otros porque me tienen miedo'', aseguró el dos veces campeón olímpico y con foja de 4-0 y tres nocauts.
Por ahora, el zurdo de 29 años, buscará su quinto triunfo ante el mexicano Adolfo Landeros (20-12-6 KO) en una cartelera que se llevará a cabo el viernes en el Don Taft Center de la Universidad de Nova en Davie y que será transmitida en todo el país por la cadena ESPN2.
Luis de Cubas, uno de los representantes de Rigondeaux, admitió su intención de negociar una pelea de mayor relevancia para el cubano.
"Estamos en conversaciones serias para tratar de arreglar un combate con el panameño y actual campeón de las 122 libras Celestino Caballero'', sostuvo De Cubas.
La noticia de la posible pelea llena de esperanza a Rigondeaux.
"Si me ponen a cualquiera en las 122 libras puedo pelear mañana y ganar. Tengo una gran preparación'', apuntó el antillano, que es entrenado en California por Freddy Roach, el mismo que mueve los hilos detrás del filipino Manny Pacquiao.
El combate entre Rigondeaux y Landeros será el abrebocas para las dos peleas de mayor importancia de la cartelera, y en la que estarán un total de seis cubanos, incluyendo al santiaguero.
Como previa a la estelar rivalizarán Yusaf Mack y el veterano de 41 años, Glen Johnson, un choque que se iba a realizar la semana pasada en Las Vegas como parte de la velada de la fallida pelea entre Shane Mosley y Andre Berto.
"Johnson ha sido uno de los más grandes, pero le llegó la hora de retirarse'', apuntó Mack (28-2 con 17 nocauts).
El choque estelar será la reedición de la que fue considerada como una de las mejores peleas del 2009, entre Ed Paredes y Joey Hernández, que terminó en empate el 21 de agosto en Miami.
"Por alguna razón no me quieren dar el reconocimiento que merezco. Pero ahora estoy acá, invicto y este viernes voy a acabar con cualquier duda que haya quedado de la pelea con Ed'', apuntó Hernández, nativo de Miami.
Paredes está de acuerdo con su rival y también considera que ha llegado el momento de definir al ganador de esta creciente rivalidad.
"Yo estoy en gran forma y Joey está muy alzado. Hay que calmarlo y este viernes irá para abajo'', enfatizó.