WASHINGTON. – Al Gobierno de Puerto Rico le parece que Cuba tiene en sus manos la información necesaria para decidir si va o no a participar en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de este verano en Mayagüez.
“Todos los asuntos que se le plantearon a Estados Unidos que razonablemente se podían resolver han sido resueltos”, dijo ayer el secretario de Estado, Kenneth McClintock, quien ha estado en contacto con los funcionarios del Gobierno federal.
McClintock dijo que el Gobierno de Puerto Rico se ha comprometido a ofrecer seguridad a los atletas cubanos, uno de los asuntos más espinosos de las negociaciones entre Washington y La Habana.
Cuba se ha quejado de que en eventos pasados sectores del exilio cubano han intervenido indebidamente con sus atletas. “Vamos a mantener grados de separación entre personas que quieran hacer manifestaciones de cualquier índole y las delegaciones”, indicó McClintock.
McClintock afirmó que ha quedado claro que Cuba va a tener que utilizar aviones charters privados para evitar el riesgo de que se intente confiscar naves aéreas del Gobierno cubano en cumplimiento de sentencias federales. “Originalmente estaban pidiendo viajar en Cubana de Aviación”, indicó McClintock.
También indicó que Cuba tendrá que utilizar tarjetas de crédito o débito expedidas por bancos internacionales no estadounidenses.
Para el Gobierno boricua es importante que Cuba participe de los Juegos. Pero, no cree que de los cubanos dependa el éxito del evento.
“Los que no vengan se van enterar que se perdieron tremendo espectáculo en el lugar en que Estados Unidos se convierte en una nación caribeña”, dijo McClintock, quien favorece convertir a Puerto Rico en un estado federado.
¿Pero a quién representan los atletas puertorriqueños, a Puerto Rico o Estados Unidos? “Van a representar a Puerto Rico, que es el anfitrión de los Juegos, pero da la casualidad en que es el lugar en que Estados Unidos se convierte en una nación caribeña”, contestó McClintock.