Después de todo, los Angelinos de Los Angeles en Anaheim y los Marineros de Seattle se armaron hasta los dientes y lucen en papel como dos trabucos que sobresalen de manera contundente, por lo menos en el papel, en la División Oeste de la Liga Americana.
Por si fuera poco, Oakland canjeó a Dan Haren, su abridor de cabecera, a los Diamondbacks de Arizona, y el hombre que asumió ese lugar de privilegio, Rich Harden, se lesionó a comienzos de abril.
Unale a todo esto la baja del estelar tercera base Eric Chávez, baluarte de Oakland tanto a la defensiva como a la ofensiva, y no cuestionará el por qué cualquier observador llegase a la conclusión de que la temporada podría ser larga y tortuosa para los A's.
Pero, esperen un momento. Esos mismos Atléticos son precisamente una de las grandes sorpresas de la Gran Carpa para el momento en el que se acerca la primera cuarta parte de la temporada del 2008.
Gracias al rendimiento de peloteros que no tienen el rango de estrellas, pero que rinden excelentes dividendos a su equipo, como el jardinero Emil Brown, uno de los bateadores más productivos -- sólo lo superó a Josh Hamilton, de los Rangers de Texas, en carreras impulsadas en abril en la Liga Americana -- y el relevista dominicano Santiago Casilla -- no permitió carrera alguna en el mes de abril en 14 encuentros como relevista y trabajó de manera perfecta en sus dos episodios iniciales en mayo -- la novena dirigida por Bob Geren ganó 19 de sus primeros 33 encuentros, y dejó estupefactos a propios y extraños.
"Este equipo a mi me gusta mucho", aseguró Casilla, pitcher de 27 años de edad de San Cristóbal, República Dominicana. "Todos nos llevamos bien. Todos aquí sentimos la emoción de ganar".
Casilla rindió tanto en el primer mes, que algunos de sus compañeros lo seleccionaron como fuerte candidato al título de Jugador del Mes del equipo, que a la postre obtuvo el jardinero Brown.
Al no permitir carreras en sus primeros 16.1 episodios, Casilla hilvanó la racha inmaculada más larga de la franquicia en el inicio de una campaña desde que Jim Corsi comenzó la justa de 1995 con 18.1 tramos sin tolerar anotaciones. De hecho, la seguidilla del relevista quisqueyano en el béisbol de lujo se extiende desde el 18 de septiembre del año pasado, y no se interrumpió en la tierra del merengue, donde tampoco le anotaron al trabajar con los Leones del Escogido en la pelota invernal.
"A mi gusta trabajar bajo presión", indicó Casilla, quien es primo hermano del abridor zurdo Francisco Liriano, de los Mellizos de Minnesota. "Me siento más cómodo cuando los juegos están apretados".
Precisamente el buen trabajo de Casilla, del taponero Huston Street, quien logró juegos salvados en nueve de sus primeras 10 oportunidades, y del experimentado zurdo Alan Embree, cuyo mes de abril también fue perfecto al no tolerar carrera alguna, le dieron al bullpen de Oakland una efectividad de 1.57 en un lapso de 17 encuentros, y la segunda mejor (2.81) de la Liga Americana en el mes inicial.
"Lo mejor es que todo esto es que es una buena experiencia para nuestros peloteros", comentó Geren, quien está satisfecho con el rendimiento de su equipo, especialmente en el renglón del pitcheo".
La ofensiva de los Atléticos no moja, pero empapa. En su alineación no abundan los bateadores sobre .300, pero sí tienen la capacidad para acribillar por ráfagas a sus oponentes, como ocurrió en la noche el 1 de mayo, cuando los pupilos de Geren batearon 20 hits para ganarle por 15-8 a los Angelinos y dividir 2-2 una serie ante los campeones divisionales reinantes en Anaheim.
De esos 20 imparables, 18 fueron sencillos. Y es que ese martilleo constante del pitcheo rival puede volver loco a sus adversarios tanto o más que una alineación repleta de jonroneros.
"Los A's son una raza diferente de equipo", conceptuó Ron Gardenhire, manager de los Mellizos de Minnesota, que sucumbieron por 11-2 en un juego en Oakland. "Salen a poner la pelota en juego, a hacer contacto frecuente con la bola".
Los hits de Oakland suelen producirse en racimos y en situaciones oportunas, al punto de que en sus primeros 30 partidos anotaron 150 carreras para compartir en ese momento el liderato de la Liga Americana con los Tigres de Detroit, feroces precisamente por su ofensiva.
"Algunos de nuestros peloteros han comenzado a esgrimir muy bien el madero", subrayó Geren, refiriéndose, entre otros, al jardinero izquierdo Jack Cust, quien bateó de 4-4 -- con dos bases por bolas -- en el encuentro final en Anaheim para convertirse en el 16to pelotero en la historia de la franquicia capaz de embasarse por lo menos seis veces en un desafío.
Cust, una revelación de la novena en el 2007 al pegar 26 jonrones e impulsar 82 carreras en apenas 395 turnos luego de una larga trayectoria de subir y bajar sin poder quedarse de manera fija en las Ligas Mayores con otras novenas, apenas pudo batear para .155 en sus primeros 21 encuentros del 2008, pero desde entonces lleva consigo un madero que echa humo.
Para Cust, uno de los pocos bateadores de largo metraje en un equipo caracterizado primordialmente por su habilidad para hacer contacto, nunca hubo duda de que Oakland daría la batalla. "Aquí tenemos una buena combinación de jóvenes hambrientos con algunos hombres repletos de experiencia y da gusto formar parte de este clubhouse", describió el artillero zurdo, que ha alineado fundamentalmente como jardinero izquierdo. "Billy [Beane, el gerente general] siempre ensambla buenos elencos. Desde los Entrenamientos de Primavera nos dimos cuenta de que podíamos contar con buen pitcheo y eso es lo que mantiene a un equipo en cada juego".
Greg Smith (2-1 y efectividad excelente de 2.54 en seis aperturas) subió precisamente de las Ligas Menores para llenar la vacante del lesionado Harden, y ha sido un talismán del pitcheo Atlético.
"Es [el novato Smith] un pitcher muy listo, que se da cuenta de los puntos débiles de cada bateador y los explota bien", elogió Geren, luego de que el joven zurdo ponchase a 10 por primera vez en su trayectoria en apenas seis episodios frente a los Rangers. "Su velocidad no va a encender ninguna pistola de radar, pero tiene unos cuantos buenos pitcheos que administra bien".
No le pida usted a Geren, empero, que haga proyecciones ni vaticinios a largo plazo.
"Solamente me preocupa ganar el partido de cada noche", simplificó el ex manager del Escogido, que está en su segunda justa como timonel de Oakland luego de redondear marca de 76-86 en el 2007.
El punto flojo de la novena aparenta ser la defensiva, ya que los Atléticos cometieron errores en 12 partidos consecutivos del 8 al 19 de abril, y sus 23 pifias en los primeros 30 encuentros, fueron el segundo total de la Gran Carpa en ese lapso, en una lista negativa encabezada por las 30 marfiladas en las que incurrieron los Rangers. En una ocasión, Oakland le puso en bandeja de plata un partido a dicho conjunto texano al cometer cuatro pecados en una sola noche.