Eso fue lo que le pasó exactamente al lanzador de los Cachorros Carlos Mármol, quien entró a las menores del equipo jugando de catcher y salió como un poderoso lanzador.
Mármol comenzó en el 2000 en las Menores de los Cachorros en su natal República Dominicana como catcher y bateando para .314 en 41 juegos. Jugando como catcher y jardinero estuvo de 2000 a 2002 con un promedio de .273 en 143 juegos, hasta que la organización lo transformó en el 2003 en lanzador, posición en la que subió a Grandes Ligas en el 2006 y en la que el año pasado explotó como uno de los grandes de la loma tras ser subido de las menores en mayo del 2007.
Mármol es, junto al también relevista Kevin Hart, que empezó como primera base, los dos únicos peloteros "reciclados" por los Cachorros.
Actualmente Mármol, de 25 años, está reconocido como uno de los mejores relevistas de las Grandes Ligas después de su gran despliegue en la temporada pasada.
¿Cómo valora su gran temporada pasada?
Gracias a Dios tuve un gran año y espero que en éste se vuelva a repetir.
¿Cuáles fueron las claves para lucir tan bien?
Pienso que la confianza que el mánager me dio y la disposición que yo tuve tanto física como mentalmente.
¿Qué metas trae para esta temporada?
Sólo tener un buen año como el pasado. Esa buena temporada me dio más confianza en mi mismo y eso espero que me ayude.
¿Cómo se sintió en esta primavera peleando por el puesto de cerrador con Kerry Wood?
De eso no te puedo explicar mucho porque mientras que alguien me de la bola yo pichearé. Y no tengo ningún problema en pichear en cualquier inning.
¿Cómo se está sintiendo esta temporada?
Me siento bien y quiero aprovechar el momento bueno que estoy pasando.
¿Piensas que está atravesando uno de sus mejores momentos?
No creo. Pienso que todavía me falta mucho por delante. Todavía no se ha visto al mejor Carlos Mármol. Me considero todavía joven y puedo dar mejores frutos. Espero seguir aprendiendo y seguir picheando bien.
¿Quién fue su maestro en el béisbol?
Hay muchos. Pero el principal fue mi maestro en Santo Domingo, Leo Hernández. Él me agarró cuando empecé a pichear, trabajamos fuerte, me enseñó mucha mecánica de picheo y todo lo demás.
Pero usted empezó como catcher, ¿verdad?
Sí, yo era receptor y luego me cambiaron a pichear. Ahí fue donde me agarró Leo Hernández y me enseñó todo sobre el picheo.
¿Cómo fue esa transformación?
Fue difícil. Uno tiene la mentalidad y los sueños de un bateador y..., fue difícil porque con ese cambio también cambió mi vida porque uno tiene que trabajar más fuerte.
¿Cómo se considera ahora como bateador?
Más o menos (risas). Ahora no creo que lo haría muy bien porque para eso hay que estar practicando todos los días.
¿Qué tal ha visto al equipo en este primer mes?
El equipo está bueno y hay que seguir jugando béisbol. Estamos jugando bien y esperamos seguir jugando así.
¿Cómo ve al equipo para ganar la Serie Mundial?
El equipo está muy bueno. El picheo está bueno, los bateadores también y esperemos que lleguemos a ese punto de disputar la Serie Mundial.
¿Lo ves con potencial para eso?
Creo que sí. Tenemos buenos peloteros y a ver que pasa.
¿Cuáles tres razones le darías a un aficionado para convencerlo de que sí se puede ganar la Serie Mundial?
Que confíe en nosotros porque vamos al cien por ciento y que vamos a lograrlo si Dios quiere.
¿Cómo es la relación entre los peloteros latinos?
Es buena. Nos llevamos super bien.